lunes, 6 de enero de 2020

Tarta de limón y merengue

Si, hoy no es 20 de Enero, y no es que al estar de vacaciones me sobre el tiempo y me haya dado por publicar alguna receta extra. Esta entrada está relacionada con el grupo de Desafío en la Cocina pero es un reto un poco especial. Se trata de una sorpresa para nuestras bosses, Rocío, M Luz, Carolina y Toñi, que tanto se lo curran todos los meses.

La sorpresa consiste en publicar la receta del blog de una de las jefas. Yo he tenido la surte o la desgracia de tocarme a Carolina, con su blog Tomillo, Laurel y otras cosas de comer
¿Porqué suerte o desgracia? Porque tenéis que visitar su blog, tiene cientos de recetas, de todo tipo, dulce salado, verduras, carne, pecado.. todo lo que se os pueda ocurrir, así que elegir una receta no ha sido nada fácil. Al final he decidido matar dos pájaros de un tiro, ya que mi madre tenía ganas de que hiciera una tarta de limón y merengue...¡Pero tenía dos para elegir! En otra época del año seguramente hubiera escogido la otra, porque la crema de limón lleva leche condensada (muchas babas) Pero en Navidades, entre tanta comida, dulces y turrón tengo a media familia con el estómago delicado y he preferido esta otra, que he pensado que es un poco menos pesada
La receta original la tenéis en este enlace y aquí os dejo con mi versión. En la de calorina la base es casera, la mía del super. Qué decir que la casera queda infinitamente más rica, pero la verdad es que no tengo demasiado tiempo libre (y eso que estoy de vacaciones T_T)


Ingredientes

Para la base

1 lámina de masa quebrada

Para la crema de limón

3 yemas
200 gr. de azúcar
El zumo y la ralladura de un limón
200 ml. de agua
75 gr. de maizena
75 gr. de mantequilla

Para el merengue

4 claras *
400 gr. de azúcar
200 ml, de agua

Yo utilizo claras pasteurizadas, porque me da un poco de respeto tomar la clara de huevo crudo, así que calculo unos 35g, que sería el peso de un huevo L, mas o menos

Pasos

En este caso no tenemos que preparar la base, así que vamos con la crema. En una cazuela ponemos la maizena y el azúcar. En un cuenco batimos las yemas. el cuenco debe ser un poco grande porque luego añadiremos parte de la mezcla de maizena y azúcar

Exprimimos el zumo del limón y lo colamos para quitar la pepitas. Rallamos la piel del limón con cuidado de no utilizar la parte blanca, ya que es muy amarga
Añadimos el agua a la cazuela con la maicena y el azúcar y removemos con un batidor hasta que no queden grumos. Añadimos a fuego medio removiendo constantemente para que la mezcla no se pegue al fondo de la cazuela. Como pone en el blog, hay un momento que por arte de magia empiezan a aparecer bolitas, no os preocupéis y seguir batiendo, que poco a poco desaparecen. La mezcla debe estar al fuego un buen rato para que la maizena se cocine, si no, nuestra crema sabrá a harina. Podéis probar (con cuidado de no quemaros) para ver cuando está hecha

Volcamos la mitad de la crema sobre las yemas y removemos. Volvemos a echar la mezcla a la cazuela y la ponemos a fuego medio removiendo uno par de minutos
Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva, y añadimos es zumo y la ralladura del limón.


Antes de hacer el merengue vamos a hornear la base. Solamente hay que extenderla sobre el molde de la tarta y pincharla con un tenedor para que no suba. La introducimos en el horno precalentado a 200º unos 10 minutos


Ahora sí que podemos ir preparando el merengue. Yo suelo hacer merengue suizo, que es con el que mejor me defiendo, pero para ser fiel a la receta original me puse con el italiano. Da igual qué tipo de  merengue hagáis, siempre es muy importante que el cuenco y el batidor que utilizemos estén bien limpios y libres de grasa, ya que esto hace que las claras no suban. Por si acaso a mi me gusta pasar un poco de papel de cocina empapado en zumo de limón o vinagre. 
Colocamos en un cazo 300g de azúcar y el agua. Lo ponemos a fuego lento y lo dejamos hasta que se haga un almíbar de bola. 
Ponemos las claras en un bol. Yo utilizo un robot de cocina para estas cosas, pero también se pueden usar unas aspas de cocina. Batimos las claras hasta montarlas. Cuando vayan subiendo añadimos poco a poco los otros 100g de azúcar. Cuando el almíbar está listo lo incorporamos muy poco a poco a las claras, en forma de hilo, y sin dejar de batir. Seguimos batiendo hasta que el merengue vaya perdiendo temperatura y quede bien firme
Ya tendremos la base semi horneada. Le añadimos la crema de limón y pasamos a decorarla con el merengue. Para esto lo ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada y ancha. Vamos haciendo pequeños montoncitos. Yo los hago en círculos desde fuera hacia dentro.

La metemos en el horno, que debe seguir a 200º y lo dejamos un par de minutos, hasta que veamos que el merengue se dora. 
La metemos en la nevera y dejamos que enfríe. Par mi gusto está mas buena de un día para otro ya que la crema coge mucho más sabor. La mezcla del dulce del merengue con el ácido del limón está buenísima



viernes, 20 de diciembre de 2019

Polvorones de almendra


Ya ha llegado la Navidad, y nada más navideño que los polvorones (bueno, igual el turrón) así que este mes nos ha tocado como desafío polvorones o mantecados. En mi casa somos muy clásicos y los únicos que gustan son los polvorones de almendra. Concretamente los Felipe II, unos polvorones que se hacen en Vitoria de toda la vida. Yo creo que mi abuela ya los compraba de pequeña. Así que aunque no voy a llegar a ese nivel, esa es la receta que he decidido hacer.
En este caso es importante usar una buena manteca y buena almendra, que es lo que más sabor va a dar a estos polvorones. En la receta uso almendra en vez de harina de almendra, pero se puede utilizar cualquiera de las dos cosas. La ventaja que le veo a usar almendra es que encontrar harina de almendra de calidad me parece más complicado


Ingredientes:
500g de harina de trigo
250g de manteca de cerdo
150g de almendras
125g de azúcar glass
1 cucharada (tablespoon para los anglosajones) de canela
Semillas de sésamo para decorar. También se puede usar azúcar glass. De hecho los Felipe II no llevan sésamo, este ha sido mi puntito de improvisación


Pasos
Antes de empezar, la manteca de cerdo debe de estar a temperatura ambiente, en pomada.
En primer lugar vamos a tostar la harina. En la mayor parte de recetas que he mirado lo hacen en la sartén. Pero a mi me ha parecido más sencillo hacerlo en el horno. Así que extendemos la harina en una bandeja y la introducimos en el horno precalentado a 150º durante 30 minutos. A los 15 minutos abrimos el horno y removemos un poco la harina para que se tueste de manera más uniforme y evitamos que se queme

A continuación tamizamos muy bien la harina. Tras tostarla tendrá un montón de grumos que no queremos encontrar en nuestros polvorones. Es importante esperar a que la harina se enfríe del todo, mientras tanto podemos picar la almendra.
Añadimos a la harina la almendra molida y la canela
En un bol batimos la manteca de cerdo con el azúcar. Como ya he puesto en los ingredientes es importante que la manteca esté a temperatura ambiente para que sea fácil de trabajar
Añadimos la mezcla de harinas y canela poco a poco y mezclamos bien, hasta conseguir una textura como de arena

Compactamos la masa con la mano formando una bola. No hay que amasar, simplemente compactar la masa para poder trabajar con ella

Colocamos la bola sobre papel de horno y la estiramos con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 2 cm
Cortamos los polvorones con un cortagalletas redondo (o con lo que queramos, pero esto es lo más cómodo)

Colocamos los polvorones en una bandeja forrada con papel de horno. Podemos reutilizar los recortes volviendo a formar una bola con ellos.Espolvoreamos los polvorones con las semillas de sésamo y dejamos la bandeja en la nevera una media hora.
Con el horno precalentado a 180º horneamos unos 20 minutos. Sacamos la bandeja del horno y pasamos los polvorones a una rejilla para que se enfríen. Hay que ir con mucho cuidado ya que la masa está muy blanda y es fácil que se rompan o que los deformemos
Ahora sólo hay que tener un poco de paciencia y esperar a que se enfríen y... a disfrutar

Como todos los meses no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. La Navidad acaba de empezar y podéis aprovechar este fin de semana para hacer unos cuantos polvorones caseros que seguro que gustarán a todo el mundo



miércoles, 20 de noviembre de 2019

Runzas con queso

No sé si lo he comentado alguna vez, pero antes de que nos digan el desafío de cada mes, nos dan una serie de pistas para intentar divinar cual será la receta que nos tocará. Yo soy un desastre y en todos estos años creo que sólo he acertado un par de veces (que, por supuesto, nos lo habían puesto muy fácil) este mes no he acertado no sólo por la dificultad de las pistas...si no porque además nos ha tocado una receta que no conocía... runzas! Para el resto de personas que tampoco sepa qué son...que mire en la wikipedia como yo. No, ¡es broma! Lo de que tuve que mirar la wiki, no. Pero ya os ahorro la búsqueda y la traducción (porque sólo está en ingles). Son un plato originario de de Europa del este (allí conocido como bierock) y que se popularizó en Estados Unidos, concretamente en Nebraska. Y se trata de unos panecillos, que pueden tener diversas formas, aunque la más popular en rectangular, como una especie de panecillo, y está rellena de carne, repollo y cebolla, aunque hay variantes. Por ejemplo, yo me he decidido a alegrarlas un poco rellenándolas además con queso
A viso que tengo bastante manía a las masas levadas y sólo las hago cuando tocan en un desafío. En este caso me quedó muy buena y a la primera, pero igual alguno que sepa más de estos temas que yo se lleva las manos a la cabeza al leer la receta y hay mejores maneras de hacerla.


Ingredientes para 12 runzas:

Para la masa:

150ml de agua templada
150 ml de leche templada
10g de levadura seca de panadero
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
1 huevo mediano batido
500g de harina (yo he usado harina normal, no de fuerza)
80g de mantequilla derretida

Para el relleno

700g de carne picada
1 repollo pequeño (yo usé sólo medio y me parece que me quedó con poco)
1 cebolla
Queso en lochas, yo use gouda pero eso va al gusto de cada uno. Para otra vez seguramente escogeré un queso un poco más fuerte
sal y pimienta negra

Pasos
Mezclamos la levadura con el agua templada, el azúcar con la leche y la harina con la sal. La mezcla se puede hacer a mano, pero yo tengo una amasadora a la que hay que sacarle partido, así que si tenéis una, hacer la mezcla usando el gancho de pan a velocidad media.
En primer lugar ponemos en el bol de la amasadora la harina con la sal. Añadimos poco a poco, primero el agua con la levadura, a continuación la leche con el azúcar, el huevo batido y por último la mantequilla.
Subimos la velocidad y batimos unos 10 minutos. hay que obtener una masa elástica pero no demasiado pegajosa. Si vemos que queda muy seca se puede añadir un poco de agua y si, por el contrario queda muy pegajosa añadimos un poco más de harina
Hacemos una bola, la ponemos en una bandeja, la tapamos con un trapo y la dejamos reposar aproximadamente 1 hora. En la receta en la que me basé ponía "o hasta que doble de volumen" en mi caso en 1 hora no había doblado pero eran las 8 y pico de la noche y me esperaba una familia hambrienta a la que alimentar así que usé la masa tan cual estaba

Mientras dejamos reposando la masa, pasamos a hacer el relleno. Partimos la cebolla en rodajas y picamos el repollo. En una sartén a fuego medio calentamos un par de cucharadas de aceite y pochamos la cebolla unos 10 minutos con cuidado de que no se queme. Añadimos la carne y el repollo y salpimentamos al gusto. Removemos bien todo y seguimos cocinando hasta que la carne esté hecha y el repollo esté blando.


Cuando la masa haya subido ponemos en una superficie enharinada y amasamos ligeramente.
Hacemos una bola y la dividimos en 12 partes, que serán nuestras 12 runzas.

Estiramos cada bola con un rodillo intentando que quede con forma de rectángulo. En el centro añadimos un trozo de queso y una buena cantidad de relleno, hay que ser generoso, ya que si no tendremos un pan con dos cachitos de carne y un poco de repollo.

Cerramos los bordes. Como una imagen vale más que mil palabras, mirad las de abajo

Ponemos los panecillos en una bandeja de horno forrada con papel de idem (osea, papel de horno) con el sellado hacia abajo
Las tapamos con un trapo y las dejamos reposar otros 15 minutos. Mientras tanto aprovechamos precalentar el horno a 200º
antes de meter las runzas en el horno yo las pinté con mantequilla para que quedaran doradas...pero como veis en las fotos, de doradas nada (para que luego alguien se pregunte porqué tengo tanta manía a hacer panecillos y derivados..no suben, no se doran..hacen lo que quieren)
Horneamos las runzas unos 30 minutos (o hasta que se doren, ponía en la receta...) en ese tiempo el pan estará ya hecho

Sacamos las runzas del horno y salvo que te gusten muuuuuy calientes o,, como en mi caso, tengas a una familia hambrienta esperando la cena y sin dejarme casi tiempo a sacar las fotos, dejamos enfriar unos 5 o 10 minutos en una rejilla. Se pueden servir frías pero para mi gusto nada más rico que un pan recién horneado con el queso todavía derretido...buen provecho!


Aquí podéis ver el resto de recetas del desafío. No olvidéis daros un paseo por los blogs del resto de compañer@s


domingo, 20 de octubre de 2019

Bizcocho de limón, almendras y arándanos

Este mes toca....¡¡bizcocho!! Para mi ha sido a la vez una receta sencilla y complicada. Sencilla porque me gusta mucho el dulce y el bizcocho lo tengo bastante dominado. Complicada porque no se me ocurría que hacer. Quería algo a ser posible que no hubiera hecho otras veces. Así que lo primero que se me ocurrió fue hacer un Bundt cake. Que para los que no lo sepan, es simplemente un bizcocho horneado en un molde Bunt. Que viene a ser un monde con forma de anillo, con un hueco en el centro. Los hay de muchísimas formas y los más famosos son los de Nordic Ware, que son los que inventaron este tipo de molde. De hecho tienen el nombre registrado y otras marcas no puede utilizarlo.
Pero a lo que íbamos. Ha ce tiempo me compré un molde de este tipo y no lo había estrenado aún para un biscocho ¿que para qué lo había utilizado entonces? para hacer una flotatina en otro de los retos. Despues de decidir que iba a hacer un Bunt cake, mi siguiente idea fue acudir al libro de recetas El Ricón de Bea, ya que de recetas americanas y de Bunt cakes sabe un rato. El libro está genial ya que no sólo explica las recetas. Sino todas las características de un Bunt cake y porqué es importante usar determinado tipo de ingredientes, que estén a una determinada temperatura, los tiempos de batir y de horneado...Peeero, despues de darle un buen repaso y tener unas cuantas recetas seleccionadas, se me ocurrió mirar de pasada el libro de Boutique Baking, de Peggy Porchen. Y vi un bizcocho de limón que me dio de ojo. Y mas teniendo en cuenta que tenía en casa unos cuantos limones que nos había dado el vecino, cultivados en su jardín. Las rteceta original en vez de arándanos lleva semillas de amapola y la cobertura en vez de ser un glaseado de limón se hacía con fondant pastelero. Aquí va mi versión para un molde de unos 24cm:


Ingredientes:

Para bizcocho

200g de mantequilla a temperatura ambiente
200g de azúcar
4 huevos
200g de harina con levadura
100g de harina de almendras
20g de arándanos picados (se puede echar enteros, pero para mi gusto son demasiado grandes)
Ralladura de dos limones

Para el glaseado

2 claras de huevo
150g de azúcar glass
Zumo de 1 limón

Pasos:

Vamos precalentando el horno a 180º
Poner la mantequilla, el azúcar y la ralladura de limón y batir a velocidad media hasta que la mezcla esté blanca y esponjosa.
Añadir los huevos uno a uno ligeramente batidos. No añadir el siguiente hasta que el primero esté bien integrado.
Añadir la harina tamizada, la harina de almedras y los arándanos y batir esta vez lo mínimo posible para que la mezcla quede bien integrada

Untar el molde con aceite. Yo utilizo una brocha de silicona para extenderlo bien. Es importante que el molde quede bien engrasado para que el bizcocho salga bien al desmoldar (ya veréis más abajo...)
Hornear sobre una rejilla unos 30-40 minutos, hasta que al pinchar con un palillo, este salga seco. Es importante utilizar una rejilla y no bandeja ya que el círculo del molde está para que corra el aire por el medio
Dejar enfriar unos 10 minutos. Si lo intentamos sacar antes el bizcocho estará muy caliente y es más fácil que se rompa. Si vemos que parece que el bizcocho no termina de despegarse de las paredes, intentar despegalo con una espátula de silicona. Aquí es donde tendría que poner una foto bien chula del bizcocho desmoldado...pero el caso es que se me rompió en dos al sacarlo. Y tuve que sacar lo que se quedó pegado con la espátula de silicona de marras. Esta es una de esas cosas que normalmente no te cuentan en los blogs. Pero como accidentes los tenemos todos... Aquí mi bizcocho partido en dos cachos. Para que ningún lector se sienta especialmente torpe si le pasa lo mismo.
Además en este caso, no fue nada grave que una capa de glaseado no arregle



Así que vamos con la parte del glaseado. Es muy similar al que se utiliza para decorar galletas, pero menos denso. Yo normalmente uso un preparado al que sólo hay que añadir agua, pero últimamente no lo encuentro por Bilbao así que pongo la receta tradicional. Al usarse el huevo en crudo es más recomendable usar claras pasteurizadas, pero en mi caso utilicé huevos normales
Batir las claras hasta que empiecen a cojer consistencia. Añadir el azúcar poco a poco y seguir batiendo. Por último añadir el zumo de limón y batir. Si vemos que la mezcla queda muy liquida podemos no echar todo el zumo de limón o añadir más azúcar. Si por el contrario, vemos que la mezcla es muy densa, podemos añadir más zumo de limón o un poco de agua

Verter el glaseado sobre el bizcocho y esperar a que endurezca

Este va a ser un mes muy duro, porque como ya he dicho, me encanta el dulce. Pero todavía estoy arrastrando los estragos del verano y tengo que bajar de peso. Y se que cuando vea el resto de recetas del grupo las voy a querer hacer todas!!! A ver si para el mes que viene el desafío salado es algo menos calórico


viernes, 20 de septiembre de 2019

Calabaza rellena de carne con especias y mayonesa de soja

Ya estamos en septiembre. Se acerca el otoño y se acaba la temporada de platos fríos y ensaladas. Ya empieza a apetecer una crema o algo más calentito. Así que el desafío de este mes nos viene genial: ¡Verduras rellenas! Mi idea inicial era rellenar unos calabacines luna, que son muy vistosos y tenía un par de ideas que podían quedar muy buenas. Pero aunque parezca increíble, me recorrí varios supers de la ciudad y alguna frutería y no los conseguí. Así que ya en el Lidl, a punto de pegarle a alguien con los calabacines (normales, de los luna que siempre suele haber, ni rastro) vi unas bonitas calabazas y recordé una receta del libro "Invierno, qué hago con mi cesta de verduras" que quería hacer. La receta no es tal cual la del libro aunque se le parece bastante. Por cierto, aprovecho para decir que es un libro con cosas muy interesantes pero de lo peor que he visto en cuanto a explicaciones. Muchas veces ni medidas, ni pesos, indicaciones muy vagas...como si te encuentras con un amigo por la calle y te cuenta cómo ha preparado la comida. Por lo tanto es un libro que sólo recomiendo a la gente a la que no le importe cocinar a ojillo, pero si os gustan los libros con indicaciones detalladas, este no es vuestro libro. Y es una pena, porque como ya he dicho, trae cosas bastante interesantes

Ingredientes para 2 personas:

1 calabaza alargada de tamaño mediano (creo que la variedad es calabaza cacahuete)
300g de carne picada
1 cebolla
Comino en polvo
Ajo en polvo
Nuez moscada molida
Pimienta negra molida
La cantidad de especias depende mucho del gusto de cada uno, según se quiera que el relleno tenga más o menos sabor. Tener cuidado sobre todo con la pimienta negra y el comino, que son bastante fuertes
Para la salsa:
4 cucharadas de mayonesa
1 chorro de leche
1 cucharada de salsa de soja
1 pizca de wasabi
Al igual que con las especias, el wasabi va a gusto del consumidor. Aviso que pica MUCHO. Yo pe pongo justo una pizquita con la punta del cuchillo para que le de un toquecito alegre


Pasos:
Partimos la calabaza por la mitad y quitamos las semillas. La metemos al horno precalentado a 200º durante unos 45 minutos
Mientras tanto partimos la cebolla en rodajas y la ponemos a pochar en aceite a fuego bajo, para que se haga pero no se queme. Cuando esté tierna añadimos la carne picada, las especias y un poco de sal. Removemos bien para que se mezcle. Subimos un poco el fuego y dejamos que la carne quede casi hecha

Sacamos la calabaza del horno y la vaciamos con ayuda de una cuchara. Añadimos a la carne picada que tenemos en la sartén y cocinamos un par de minutos más

Rellenamos las dos mitades de la calabaza
Ya solo queda la salsa. Lo ideal sería hacerla con mayonesa casera. En ese caso podéis ahorraros la leche y hacer una mayonesa ligera. Pero la mayonesa no es lo mio y, para variar, andaba con prisas así que la de bote nos hace el apaño. Como esta sí que es muy densa para la salsa, la rebajamos con un poco de leche, añadimos la salsa de soja y removemos bien. Si nos parece que sigue quedando muy densa, añadimos un poquito más de leche. Por último añadimos el wasabi y removemos bien para que se integre con la salsa
Servimos la salsa en un cuenco a parte y...listo!

Ahora que se acerca el otoño, ya apetece menos las ensaladas y más este tipo de platos. Así que no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. ¡Seguro que vais a querer hacerlas todas!


jueves, 20 de junio de 2019

Ensalada de queso de cabra y arándanos

¡Ya estamos rozando el verano! Y con la llegada del calor, aunque este año le está constando un poquito, apetece comer algo fresquito y ligero. Así que el desafío de este mes es perfecto. nada más y nada menos que....ensalada. Me ha gustado mucho que nos propongan este desafío, ya que yo en verano hago muchiiiiiisimas ensaladas. Así que tengo muchas ganas de ver qué han hecho el resto de compañeras para ampliar mi recetario ensaladero. Por otro lado, me ha costado un poco decidirme por cual publicar, porque tengo unas cuantas ensaladas que me parece que quedan muy buenas. Así que a ver si me animo y este verano publico alguna 
Después de mucho pensármelo me he decidido por una de queso de cabra y arándanos, ya que es sencilla y rápida de hacer, y a la vez queda muy buena. 
Respecto a los ingredientes, la verdad es que yo nunca los peso, las hago un poco a ojo en función de la cantidad de cada cosa que me apetece que tenga. esta vez los he pesado para no poner "un puñadito de..." para la gente que prefiere las cosas bien medidas y pesadas. Aquí tenéis la receta


Ingredientes

1 bolsa de ensalada variada (a mi me gusta la que traer lechuga y canónigos)
Medio rulo de queso de cabra
40 gr de arándanos
40 gr de nueces peladas
2 cucharadas de cebolla frita
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de aceite de módena
1 cucharada pequeña de miel

Pasos

En primer lugar vamos a preparar el aliño. Simplemente ponemos en un cuando el aceite, el vinagre y la miel y batimos con un tenedor hasta que quede bien integrado.
Ponemos en un plato la lechuga. Echamos la sal y removemos bien Ponemos por encima los arándanos, las nueces y la cebolla frita. Al haber echado la sal, no podemos dejar la ensalada así demasiado tiempo. 
Por último yo hago el queso para que no se enfríe y se pueda servir templado. Partimos el rulo en rodajas de un dedo de grosor. Las ponemos a dorar en una  sartén  que no se pegue. Una vez que el queso se ha dorado, yo lo dejo enfriar un poquito en la  sartén para que sea más fácil de sacar sin que se deshaga entero. Los sacamos de sartén con una espátula con mucho cuidado y los colocamos sobre la ensalada. 
Por último echamos el aliño de aceite y miel sobre la ensalada. La servimos inmediatamente para que el queso no se enfríe. 

Recordad que podéis ver el resto de recetas del desafío y sacar un montón de ideas para este verano que e tenemos a la vuelta de esquina

lunes, 20 de mayo de 2019

Tarta mousse de naranja y chocolate

Este mes estamos de aniversario en el grupo de Desafío en la cocina. Nada más y nada menos que 7 años (yo llevo en el grupo desde Marzo del 2014, que tampoco está mal) y para celebrarlo la propuesta era una tarta mousse. Lo primero que pensé fue algo de frutos rojo, fresa, frambuesa... pero eso es muy típico en mi. cualquiera que siga un poco el blog sabe que adoro los frutos rojos y tengo bastantes postres y tartas con ellos. Así que decidí ser un poco original y tenía dos ideas bastante distintas, mousse de dulce de leche o de naranja. Así que decidí dejarlo a la suerte, me punté los ingredientes de las dos recetas y fui al super con la idea de hacer la tarta de la que hubiera ingredientes (el super que está mas cerca de mi casa es muy txiki, así que había muchas posibilidades de no tener ingredientes para una de ellas... o para las dos) Pero, oh sorpresa! Tenían los ingredientes para las dos. Así que al final me decidí por la de naranja. Que dentro de que ninguna mousse es para dienta, la de dulce de leche es una auténtica bomba y tengo un par de kilos arrastrando desde hace un mes que quiero bajar. La mousse queda muy ligera y con un sabor bastante suave a naranja, muy rica. La mayor pega es que la cobertura de chocolate veréis que lleva bastante gelatina. esto es porque intenté hacer una cobertura tipo espejo, esto es, con mucho brillo. Y ya se ve en las fotos que no me ha salido...yo creo que es porque no esperé a que la mousse estuviera lo suficientemente cuajada y, al echar el chocolate, se me mezcló con la mousse (al echarla le salieron unas sospechosas manchas blancas) Pero como sólo he hecho este tipo de cobertura una vez, y con chocolate blanco, tampoco estoy segura al 100% de que ese fuera el problema. en fin, me da pena porque hubiera quedado mucho más bonita, pero es un simple problema estético y por demás estaba muy buena. la base es de bizcocho de chocolate tipo brownie y queda buenísima. Un contraste muy rico con el mousse de naranja. Para montar la mousse y que quede lisa y no se rompa al desmoldar yo he utilizado acetato. No es obligatorio pero sí que ayuda mucho. Además en mi caso la mousse me quedó muy alta y sin el acetato se me hubiera desbordado.



Ingrediente para un molde de 18 cm

Para el bizcocho de la base

100 gr de chocolate negro
100 gr de mantequilla
80 gr de azúcar
2 huevos
1 cucharadita extracto de vainilla
20 gr de harina
1 cucharadita de levadura química
1 pizca de sal

Para la mousse de naranja

2 naranjas de zumo
1 chorro de licor de naranja (opcional)
500 ml de nata para montar
200g de azúcar glass
2 yogures naturales
4 hojas de gelatina

Para la cobertura de chocolate con leche

45g de azúcar
60 ml de agua
125g de chocolate con leche
110ml de nata para montar
3 hojas de gelatina


Pasos


En primer lugar vamos hacer el bizcocho de la base. Mientras hacemos la masa, precalentamos el horno a 180º
Fundimos el cocholate partido en trozos y la mantequilla al microondas. Es importante hacerlo en intervalos cortos, de unos 30 segundos cada vez, removiendo para que el chocolate no se queme
Por otro lado, batimos los huevos y el azúcar hasta que queden bien integrados. Añadimos el chocolate fundido despues de haberlo dejado templar unos minutos y mezclamos bien. Por último añadimos la harina, la levadura y la sal y removemos lo mínimo para que todos los ingredientes queden bien integrados

Forramos un molde de 18cm con papel de cocina, ponemos la masa y horneamos unos 20 minutos, hasta que al pinchar con una varilla o palillo salga casi limpio. Dejamos enfriar 5 minutos, desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre una rejilla.

Ahora vamos con la mousse. Ponemos las láminas de gelatina en un bol con agua 10 minutos, para que se hidraten. Mientras, lavamos bien las naranjas las exprimimos la para sacar el zumo. Rayamos la piel de una de ellas, sólo la parte naranja ya que la blanca da un sabor muy amargo.
Ponemos el zumo y la rayadura a hervir. Yo además añadí un chorrito de licor de naranja, ya que le da más sabor, pero esto es opcional. Cuando empiece a hervir, quitamos del fuego y dejamos templar unos 5 minutos. A continuación colamos el zumo para quitar la rayadura y añadimos las hojas de gelatina que habíamos hidratado. Remover muy bien para que se mezcle con el zumo y no nos queden bolitas.
Batimos la nata junto con el azúcar. Es importante que la nata esté muy fria para que monte bien. Para más información podéis leer la receta de cupcakes selva negra donde explico mejor cómo batir la nata
Una vez que la nata esté bien montada añadimos el yogur y el zumo de naranja y mezclamos. S epude hacer con una espátula, mediante movimientos envolventes con cuidado de que la nata no baje demasiado. En mi caso cedí el control a mi esclavo (mi Kmix), batiendo a velocidad baja hasta tener todo bien mezclado

Ahora empezamos con el montaje. En el caso de las tartas en frío, como es el caso de la mousse yo lo hago directamente en el plato donde se va a servir. Para que no se ensucie, pongo tiras de papel de horno como se ve en la foro. A continuación ponemos el bizcocho de chocolate. Ponemos el aro del molde, sin el fondo. Yo forro el aro con acetato, ya que facilita mucho el desmoldado y la tarta queda completamente lisa (si lo hacemos buen y no dejamos aire, como me pasó a mi en algún sitio)
Ahora vetemos la masa de la mousse y la extendemos con una espátula tratando de que no quede nada de aire entre la mousse y el acetato. Metemos en la nevera unas 6 horas, hasta que cuaje. Recomiendo este tiempo como mínimo. Yo por ir con prisas no lo hice y ya vemos lo que me pasó al echar el chocolate...
La última media hora se puede meter al congelado para que esté más fría y al echar el chocolate este se enfríe rápidamente, lo que le da más brillo


Y ahora vamos con mi fallido intento de hacer una cobertura espejo. Seguro que si vosotros seguís mis pasos y no repetís mis errores os quedará perfecta. Ya podemos quitar el aro y dejar sólo el acetato
Ponemos las hojas de gelatina en agua para que se hidraten. Troceamos el chocolate y dejar en un cuenco. Ponemos a hervir la nata. Retirarla del fuego y añadir al chocolate Dejar reposar un minuto y batir con unas varillas de cocina.
Por otro lado, ponemos el agua y el azúcar al fuego y dejamos hervir hasta  que el azúcar se disuelva por completo
Añadimos el jarabe al chocolate. Por último escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la mezcla. Removemos muy bien para que no queden grumos de la gelatina. Es importante que la mezcla esté caliente para que la gelatina se disuelva bien, pero NO debe hervir
sacamos la tarta de la nevera/congelador y echamos el chocolate. Yo me ayudé con un cazo para no tener accidentes.

Dejamos la tarta en la nevera para que la cobertura cuaje, en este caso no es necesario tanto tiempo como con la mousse, en mi caso en una media hora estaba lista. quitamos con cuidado el acetato y el papel de horno.
Esta tarta se debe guardar en nevera, pero recomiendo sacarla una media hora antes de comerla ya que tanto el sabor como la textura ganan muchísimo si la tarta no está demasiado fría
Este mes Sensei también decidió echarme una mano con la tarta. se ve que el tema de la repostería le ha gustado. me voy a tener que plantar hacer un canal de youtube del estilo del Cooking with de dog con la diferencia de que Francis, el caniche, se limitaba a contar las recetas mientras que Sensei se empeña en ayudar. Supongo que pensará que si una rata puede cocinar (nota: ver Ratatouille, película imprescindible), porqué un gato no va  hacer repostería



Ya sabéis, como todos los meses es obligatorio pasar a mirar el resto de desafíos de las compañeras del grupo. Sería un sacrilegio no hacerlo, seguro que tiene que haber recetas para chuparse los dedos









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