sábado, 20 de enero de 2018

Mousse de polvorones

Este mes de Enero la cosa va de reciclaje. Hace unos días publiqué la receta de Pollo al cava con uvas para reciclar las sobras de Año Nuevo. Y ahora repetimos con receta dulce para el reto de Desafío en la cocina. Lo primero que me vino a la cabeza cuando nos dijeron el tema del reto fue hacer algo de turrón. Pero además de ser demasiado típico...en mi casa no sobra nada de turrón. Así que me puse a mirar los restos de cosas dulces que había por csa y a parte de algún higo y polvorones...no ha quedado nada.Y polvorones porque compramos una caja de 5 kilos (que se note que somos de Bilbao) y mi hermano no nos dejó abrirla hasta la semana de Navidad. Así que goglee un poco y encontré esta receta de mousse de polvorones, que me pareció muy original y encima es fácil y rápida de hacer. Ideal para un postre improvisado

Ingredientes para dos raciones

200gr de nata para montar
2 cucharadas de azúcar
2 polvorones

Pasos

Desmigamos lo mejor posible los polvorones. Si son un poco mantecosos, como los míos, hay que ir con cuidado de no sobarlo demasiado porque en vez de migas, obtenemos una pasta.
Por otro lado, montamos la nata junto con el azúcar con ayuda de unas varillas eléctricas. Cuando la nata esté firme añadimos los polvorones y mezclamos con una espátula con cuidado de que la nata no se baje.

Servimos en dos copas. Se puede tomar al instante o dejar enfriar en la nevera. Como veis una receta rápida y muy buena. En mi caso la mousse tiene un sabor suave a almendra muy rico


No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Si todavía teneis sobras de Navidad seguro que les podéis sacar partido

domingo, 14 de enero de 2018

Pollo al cava con uvas

Ya se que no es día 20. ¡¡Por primera vez en mucho tiempo he sacado hueco para publicar una receta que no es del desafío!! La verdad es que me gustaría publicar más a menudo. Pero la verdad es que tengo el tema de la cocina un poco abandonado y, cuando me pongo, me da pereza sacar fotos y redactar la entrada. Aun así intentaré que este no sea un caso aislado y publicar más a lo largo del año. Esta receta está pensada para aprovechar las sobras de nochevieja. Al menos en mi casa compramos las uvas al peso, así que siempre sobran unas cuantas y se nos acaban poniendo malas porque nadie se las come. Y también se nos suele quedar algún resto de cava por la nevera. Así que con todo esto podemos elaborar esta receta de pollo que queda muy buena


Ingredientes para dos personas:

Unos 400gr de pechuga de pollo
Media cebolla
1 vaso de cava (unos 200ml)
12 uvas (esto va un poco al gusto, se puede poner más)
Sal y pimienta

Pasos

Partimos la cebolla en juliana y la ponemos a dorar con un poco de aceite. Poner el fuego muy bajo para que no se queme.
Mientras tanto partimos la pechuga de pollo en tacos. Cuando la cebolla esté tierna añadimos el pollo y lo doramos un par de minutos. Añadimos el cava, la sal y la pimienta y dejamos cocer a fuego lento unos 20 minutos.

Pelamos las uvas y les quitamos la pepitas. Las añadimos a la cazuela con el pollo y dejamos cocer 5 minutos mas
Como veis es una recete sencilla y el cava le da un sabor muy rico al pollo. ¡A disfrutar!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Aspic de verduras

Y sin darnos cuenta, ya estamos en Diciembre, el último desafío del año. ¡¡Y para celebrarlo, desafío triple!! No os asustéis, no he tenido que hacer tres desafíos sino que he podido elegir entre tres distintos. Las opciones eran, aspic, terrina o galantina. La verdad es que la receta que más me daba de ojo en cuanto a gusto, era la terrina. Se me ocurrieron un par de cosas que podían estar muy buenas. pero de pequeña los aspic eran una pequeña obsesión. Me encantaba ver las fotos en los libros y revistas de cocina. Sobre todo los de verduras y huevo, que son super vistosos. Así que por una vez la vista ha ganado frente al gusto y he decidido hacer un aspic de verduras.
he tenido mala suerte y al desmoldar se me ha roto la parte de arriba...así que me he llevado un poco de chasco ya que este mes quería cuidar la parte visual. Pero que se le va a hacer...La receta en si es bastante facilita y, si sois más hábiles que yo al desmoldar, queda muy vistosa. Así que os animo a que lo intentéis. Es un plato que quedará muy bien como entrante en estas fiestas o para verano, cuando no apetece comer platos calientes ni pesados. Los ingredientes son para un molde de 15 cm


Ingredientes

50 gr de guisantes
50 gr de zanahoria + 3 tiras para la decoración
50 gr de maíz cocido
3 hojas de gelatina
200 ml de agua

Pasos

Este aspic consta de 4 capas, la primera está hecha con la zanahoria cortada en tiras. He utilizado cortadores de fondant para que tenga forma de flores y mariposas. La segunda capa es de maiz, luego otra de guisantes y por último la zanahoria cortada en cubos. 
En primer lugar hervimos los guisantes y la zanahoria cortada en cubos. Para las tiras de la capa de arriba yo he preferido cortar las tiras en crudo y hervirlas después. En vez de hervirlas se pueden hacer al microondas, en un molde de silicona con un poco de agua. La zanahoria se hace en unos 4 minutos y los guisantes en unos 10.
Ponemos la gelatina a remojo para que se hidrate.
Mientras tanto, cortamos la zanahoria en tiras con alguna forma bonita. Yo he utilizado unos cortadores de fondant con forma de flores y mariposas.

Cuando la gelatina esté hidratada la disolvemos en un poco de agua caliente, hay que tener mucho cuidado de que no hierva. Le añadimos los 200 ml de agua y dejamos templar un poco. Tampoco podemos esperar mucho, ya que corremos el riesgo de que entre capa y capa, la gelatina restante se nos quede demasiado dura y no se pueda usar.  
En primer lugar echamos un poco de gelatina en el molde, lo justo para cubrir el fondo. Introducimos en el congelador 3 minutos.

Sacamos el molde y colocamos las zanahoria que hemos cortado de manera un poco artística 😏 Cubrimos con un poco de gelatina y volvemos a introducir el molde otros 3 minutos. Sacamos el molde y cubrimos el maiz. Hay que tener en cuenta que vamos a poner 3 capas así que cada capa no debería de ocupar mas de un tercio de la altura del molde. Cubrimos con la gelatina y volvemos a introducir el molde en el congelador 3 minutos.

A continuación añadimos una capa de guisantes y cubrimos con más gelatina. Y...si, volvemos a introducir el molde 3 minutos al congelador. Lo sacamos, añadimos la capa de zanahoria y cubrimos con la gelatina que quede. Ahora lo introducimos en el frigorífico y lo dejamos enfriar un mínimo de 4 horas.


El proceso de introducir cada capa en el congelador durante 3 minutos es para que la gelatina se solidifique lo suficiente para poner la siguiente capa sin que se mezclen. Si lo dejamos más tiempo corremos el riesgo de que la gelatina que aún no hemos usado se solidifique y no la podamos usar 
Para desmoldar introducimos el molde en agua caliente unos 30 segundos(sin sumergirlo totalmente, solo para calentar el fondo y los laterales). en principio se debería desmoldar bien...en mi caso la capa de arriba se quedó pegada en parte al fondo del molde T_T 

Os animo a que visitéis el resto de recetas del desafío. Ya que al final he picado con el aspic... ¡voy a apuntarme todas las terrinas que pueda para cuando tenga tiempo! 


martes, 5 de diciembre de 2017

Galletas de Navidad

En el grupo de desafío en la cocina hacemos nuestro particular amigo invisible: La Galleta Viajera. En vez de mandarnos un regalo, nos mandamos galletas hechas por nosotros. Yo adoro las galletas de todos los colores y sabores, así que me costó un poco decidirme por una receta. Pero al final pensé que no hay mejor regalo navideño que...y unas galletas especiadas, típicas de Navidad. No son difíciles de hacer y quedan muy buenas.


Ingredientes

125 g de mantequilla a temperatura ambiente
250 g de harina
120 g de azúcar
70 g de almendra molida
1 cucharada de café de canela en polvo
3 pizcas de jengibre en polvo
1 pizca de sal
1 huevo y 1 yema

Pasos

Tamizar la harina y la almendra molida, añadir la canela, el jengibre y la sal
Batir la mantequilla con el azúcar lo justo para que se mezclen.
Batir el huevo y la yema y añadir a la mezcla anterior. Batir hasta que esté bien integrado.
Añadir la harina a cucharadas y batir a velocidad baja hasta que quede una masa homogénea y bien ligada.
Formar una bola, envolverla en papel film e introducir en la nevera unas 2 horas.
Colocar la mitad de la masa sobre un papel de hornear. Colocar otro papel encima y estirar con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 5mm. Conviene usar unos listones de madera o un rodillo graduable.

Precalentar el horno a 180º.
Cortar las galletas con cortadores de motivos navideños. Repetir con la otra mitad de la masa. Los recortes se pueden volver a estirar sin necesidad de volver a enfriar.
Colocar las galletas sobre la bandeja de horno y hornear unos 12 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla. 

lunes, 20 de noviembre de 2017

Mousse neapolitan

Este mes el reto consistía en hacer un postre basado en el helado neapolitan. Hay que decir que hasta que nos mandaron el reto, yo no sabía que esto existía. Sí que había visto el helado, pero no tenía ni idea de que se llamaba así. Para los ignorantes como yo, se trata de un helado separado en tres capas, chocolate, vainilla y fresa. Y el nombre viene de que supuestamente, este helado tiene su origen en Nápoles.
Desde el principio tenía bastante claro que quería hacer algo con mouse. Pero como ando cuidando la línea no quería hacer algo super engordante. Así que aunque he visto algunas recetas con una pinta de muerte, al final me he decidido por quitar la mouse de chocolate y poner de base un bizcocho de chocolate. La mouse de vainilla y la de fresa son con yogur y sin nata. No nos vamos a engañar...de dieta no es, pero tampoco es la bomba calórica de la receta que más me dio de ojo cuando estuve mirando qué hacer.
El resultado visual no ha sido ninguna maravilla. Uno de los problemas ha sido que he utilizado un bizcocho muy blando y que se desmiga muy fácilmente, así que me dio pereza nivelarlo. Pesé que no se iba a notar mucho...pero en las fotos parece la torre de Pisa. Además la mouse tiene un montón de burbujitas de aire, que no quedan demasiado bien. Pero más allá del resultado estético el postre está buenísimo.
Como anécdota diré que tardé más en conseguir las fresas que en hacer el postre. Por supuesto en estas fechas me lancé a buscar fresas congeladas, pero no supuse que me iba a costar tanto. Pasé por un Lidl, un Eroski y un BM y ninguno de los tres tenía. Al día siguiente pensé en pasar por un Lidl algo más grande, pero a última hora cambié de idea y me pasé por un Mercadona y ...tachan ¡¡Conseguí las fresas!!

Ingredientes para 6 uds:

Bizcocho de chocolate

2 huevos L
175g de azúcar
60ml de leche
190ml de aceite de girasol
170g de harina
40g de cacao puro
7g de levadura química
Una pizca de sal

Mouse de vainilla

375g de yogur griego natural sin azúcar (3 yogures normales)
100g de azucar
6 láminas de gelatina
2 claras de huevo
1 cucharada de vainilla en pasta

Mouse de fresa

300g de frambuesas
250g de yogur griego natural sin azúcar (2 yogures normales)
100g de azucar
6 láminas de gelatina
2 claras de huevo

Pasos

Yo hice todo en dos días por los tiempos de espera. Primero hay que esperar a que el bizcocho esté frío. Y la mouse de fresa no se puede hacer hasta que la de vainilla no haya cuajado del todo. En mi caso hice el bizchocho y la primera mouse por la tarde y la segunda capa a la mañana siguiente.
Empezamos con el bizcocho. Batir los huevos y el azúcar a velocidad media hasta que la mezcla empiece a blanquear. Bajar la velocidad e incorporar la leche. Incorporar el aceite y seguir batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
Tamizar la harina y el cacao y juntar con la levadura. Incorporar poco a poco y a velocidad baja. Seguir batiendo lo justo para que se mezclen bien todos los ingredientes.
Forrar un molde de 23-25cm con papel de horno y verters la masa. Introducimos en el horno precalentado a 180º. Dejar unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga seco.
Dejamos enfriar unos 10 minutos, Lo desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre una rejilla.

Cortamos el bizcocho en círculos, que serán la base de la mouse. Yo usé cortadores de galleta, pero se puede usar cualquier otra cosa circular, como un vaso.

Hacemos un cilindro con papel de cocina y rodeamos la base del bizcocho. Yo le puse bastante cello porque si no, al echar la mouse pierde la forma con facilidad. Lo más adecuado sería usar acetato pero en mi caso no tenía y después de la odisea de buscar las fresas, no andaba con muchas ganas de ponerme a buscar por Bilbao algún sitio donde lo vendieran.

Ahora pasamos a la mousse de vainilla
Ponemos las láminas de gelatina a remojo.
En un cuenco ponemos el yogur con la mitad del azúcar y la vainilla. Removemos bien  hasta tener todos los ingredientes bien integrados.
Escurrimos las hojas de gelatina y las ponemos en un cazo a calentar con dos cucharadas de agua. Es muy importante controlar que la gelatina se disuelva pero que no llegue a hervir. Una vez que la gelatina esté perfectamente disuelta, la dejamos templar unos minutos y la añadimos al yogur.
Dejar en la nevera mientras montamos las claras a punto de nieve. Poner las claras en un cuenco y con ayuda de unas varillas o un robot de cocina comenzamos a montarlas. Batimos a velocidad media hasta que comiencen a tener un aspecto espumoso. A continuación agregamos el resto del azúcar y batimos hasta que las claras formen picos.

Agregamos las claras al yogur y removemos con ayuda de una espátula, realizando movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea.
Con ayuda de una espátula o de una cuchara, vertemos parte de la mousse dentro del cilindro que hemos hecho con el papel de cocina, y que tiene como base el bizcocho. Introducimos en la nevera varias horas, hasta que mousse haya cuajado.

Y por último, la mousse de fresa.
Para hacer la mousse de fresas, la de vainilla debe de haber cuajado. Ponemos las láminas de gelatina a remojo. Trituramos las fresas con una batidora o un procesador de alimentos.
En un cuenco ponemos el yogur con la mitad del azúcar. Removemos bien y añadimos el puré de frambuesa. Removemos otra vez hasta tener todos los ingredientes bien integrados.
Escurrimos las hojas de gelatina y las ponemos en un cazo a calentar con dos cucharadas de agua.  Una vez que la gelatina esté disuelta, la dejamos templar unos minutos y la añadimos a la mezcla de yogur y fresas.
Dejar en la nevera mientras montamos las claras a punto de nieve de la misma manera que en la mousse de vainilla A continuación agregamos el resto del azúcar y batimos hasta que las claras formen picos.
Agregamos las claras a la mezcla de fresas y removemos con ayuda de una espátula, realizando movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea. Ponemos parte de la mousse de fresa sobre la mousse de vainilla y volvemos a meter en la nevera hasta que cuaje.

Después de tanta nevera arriba y abajo seguro que ya estaréis ansiosos por ver el resultado. Solo hay que quitar con mucho cuidado el papel de horno y listo para servir.

Ya se que digo lo mismo todos los meses...pero tengo muchísimas ganas de ver lo que han hecho el resto de compañeros del grupo. El reto me parece super chulo, da para hacer muchas cosas distintas y hay gente muy artista que seguro que ha hecho recetas preciosas. Podéis ver aquí el resto de recetas del desafío

viernes, 20 de octubre de 2017

Muffins de espinacas y mozzarella

Cuando pensamos en muffins, seguramente lo primero que nos viene a la cabeza es una especie de magdalena gigante, pero a diferencia de estas, los muffins también pueden ser salados. Y podemos usar prácticamente lo que queramos, verdura, jamón pollo, queso... En esta ocasión me he decidido por unos muffins de espinacas y mozarella.



El molde tradicional de muffin es más grande que el de las magdalenas y los cupcake, y el papel que se utiliza también es distinto. Como mi casa es como un bazar, tengo bandeja y cápsulas de muffins. Pero si no queréis andar comprado trastos nuevos y ya tenéis bandeja de magdalenas, la podéis usar.
Os saldrán aproximadamente el doble de muffins y el tiempo de horno será unos 5-10 minutos menos.

Ingredientes:

250g de harina
120 ml de leche
2 huevos grandes
120g de mozarella
1/2 cebolla
7g (medio sobre) de levadura química
200g de espinacas frescas
sal
pimienta negra molida



Pasos:

Lavamos y picamos las espinacas. Picamos la cebolla y la sofreímos con un poco de aceite. Cuando esté tierna, añadimos las espinacas y seguimos cocinando unos 5 minutos. Dejamos enfriar unos 10 minutos.


Mientras tanto, tamizamos la harina y la mezclamos en un cuenco con la levadura, la sal y la pimienta.




Añadimos los huevos batidos a las espinacas y revolvemos bien. Añadimos la mezcla de la harina y removemos hasta que se mezcle, pero procurando no batir demasiado. Añadimos la mozarella cortada en cubitos y la leche. Batimos hasta que los ingredientes estén bien integrados.


Vertemos la masa en moldes para muffins y horneamos unos 35-40 minutos a 180º. sacamos del horno y dejamos que se templen en una rejilla. A mi me gustan templados, pero fríos también están buenos.

Hay cientos de variedades, podemos usar otros tipos de verduras, pollo, jamón, queso...sólo hay que dejar volar la imaginación. ¡O visitar el resto de recetas del desafío!





miércoles, 20 de septiembre de 2017

Mermelada de tomate y melón

Otro mes que el grupo de Desafío en la cocina me ha servido para hacer una receta que, aunque sencilla, no había hecho nunca. Y para estrenarme no quería hacer una mermelada típica, así que pedí consejo a un vecino del pueblo que suele hacer mucha y me recomendó esta de tomate y melón, que en Valencia debe de ser muy típica. Es una mermelada muy buena que sirve lo mismo para un desayuno que para unos entrantes, poniéndola sobre una rodaja de queso de cabra.
Con estas cantidades sale aproximadamente un bote de mermelada. Yo no quise hacer mucha por si el experimento no salía bien, pero seguro que repito. Para la siguiente voy a probar con algo menos de azúcar ya que me gusta algo menos dulce. Me daba miedo bajar la cantidad por si me quedaba sopa en vez de mermelada. Pero, como se puede ver en las fotos, ha quedado más bien demasiado sólida.


Ingredientes:

250 g de tomates pelados y sin pepitas
250 g de melón sin piel
250 g de azúcar
Zumo de medio limón
Una rama de canela


Pasos:

Pelar y quitar las pepitas a los tomates. Pongo aquí una entrada de Javi Recetas donde explica muy bien cómo hacerlo. En mi caso no me esmeré mucho en quitar las pepitas, ya que no me molesta encontrar alguna y me da pena tirar tanta cantidad de tomate. Partir el tomate en trocitos.
Cortar en dados pequeños la misma cantidad de melón que la que hayamos obtenido después de pelar los tomates.
Ponemos en un cuenco la fruta y la mitad de peso en azúcar (si tenemos 500 g de fruta, 250 g de azúcar. Removemos y dejamos reposar un par de horas para que el azúcar se vaya mezclando con el agua que suelta la fruta.

Pasado este tiempo, pasamos la mezcla a una cazuela y añadimos el zumo del limón y la rama de canela. Es mejor que la cazuela sea un poco alta para evitar salpicaduras.
Ponemos la cazuela a fuego alto y dejamos hervir unos 5 minutos. A continuación ponemos el fuego bastante bajo (en mi vitro, que va del 1 al 9, yo la puse al 3,5) y la dejamos hasta que tenga la consistencia adecuada (unos 30-40 minutos). Esto dependerá de la cantidad de agua que haya soltado la fruta, pero hay que tener en cuenta que al enfriar quedará más seca. Remover de vez en cuando.
Saca la rama de canela. Y si no te gusta la mermelada con muchos trozos, machácalos con un tenedor y remueve bien la mezcla.
Dejamos que se enfríe un poco y la metemos en botes de cristal.
Si no vamos a consumir la mermelada de inmediato, conviene esterilizar los tarros hirviéndolos previamente.

No olvides visitar el resto de recetas del grupo. Nada mejor que un montón de recetas de mermelada para endulzar la vuelta al cole


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