lunes, 20 de noviembre de 2017

Mousse neapolitan

Este mes el reto consistía en hacer un postre basado en el helado neapolitan. Hay que decir que hasta que nos mandaron el reto, yo no sabía que esto existía. Sí que había visto el helado, pero no tenía ni idea de que se llamaba así. Para los ignorantes como yo, se trata de un helado separado en tres capas, chocolate, vainilla y fresa. Y el nombre viene de que supuestamente, este helado tiene su origen en Nápoles.
Desde el principio tenía bastante claro que quería hacer algo con mouse. Pero como ando cuidando la línea no quería hacer algo super engordante. Así que aunque he visto algunas recetas con una pinta de muerte, al final me he decidido por quitar la mouse de chocolate y poner de base un bizcocho de chocolate. La mouse de vainilla y la de fresa son con yogur y sin nata. No nos vamos a engañar...de dieta no es, pero tampoco es la bomba calórica de la receta que más me dio de ojo cuando estuve mirando qué hacer.
El resultado visual no ha sido ninguna maravilla. Uno de los problemas ha sido que he utilizado un bizcocho muy blando y que se desmiga muy fácilmente, así que me dio pereza nivelarlo. Pesé que no se iba a notar mucho...pero en las fotos parece la torre de Pisa. Además la mouse tiene un montón de burbujitas de aire, que no quedan demasiado bien. Pero más allá del resultado estético el postre está buenísimo.
Como anécdota diré que tardé más en conseguir las fresas que en hacer el postre. Por supuesto en estas fechas me lancé a buscar fresas congeladas, pero no supuse que me iba a costar tanto. Pasé por un Lidl, un Eroski y un BM y ninguno de los tres tenía. Al día siguiente pensé en pasar por un Lidl algo más grande, pero a última hora cambié de idea y me pasé por un Mercadona y ...tachan ¡¡Conseguí las fresas!!

Ingredientes para 6 uds:

Bizcocho de chocolate

2 huevos L
175g de azúcar
60ml de leche
190ml de aceite de girasol
170g de harina
40g de cacao puro
7g de levadura química
Una pizca de sal

Mouse de vainilla

375g de yogur griego natural sin azúcar (3 yogures normales)
100g de azucar
6 láminas de gelatina
2 claras de huevo
1 cucharada de vainilla en pasta

Mouse de fresa

300g de frambuesas
250g de yogur griego natural sin azúcar (2 yogures normales)
100g de azucar
6 láminas de gelatina
2 claras de huevo

Pasos

Yo hice todo en dos días por los tiempos de espera. Primero hay que esperar a que el bizcocho esté frío. Y la mouse de fresa no se puede hacer hasta que la de vainilla no haya cuajado del todo. En mi caso hice el bizchocho y la primera mouse por la tarde y la segunda capa a la mañana siguiente.
Empezamos con el bizcocho. Batir los huevos y el azúcar a velocidad media hasta que la mezcla empiece a blanquear. Bajar la velocidad e incorporar la leche. Incorporar el aceite y seguir batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
Tamizar la harina y el cacao y juntar con la levadura. Incorporar poco a poco y a velocidad baja. Seguir batiendo lo justo para que se mezclen bien todos los ingredientes.
Forrar un molde de 23-25cm con papel de horno y verters la masa. Introducimos en el horno precalentado a 180º. Dejar unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga seco.
Dejamos enfriar unos 10 minutos, Lo desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo sobre una rejilla.

Cortamos el bizcocho en círculos, que serán la base de la mouse. Yo usé cortadores de galleta, pero se puede usar cualquier otra cosa circular, como un vaso.

Hacemos un cilindro con papel de cocina y rodeamos la base del bizcocho. Yo le puse bastante cello porque si no, al echar la mouse pierde la forma con facilidad. Lo más adecuado sería usar acetato pero en mi caso no tenía y después de la odisea de buscar las fresas, no andaba con muchas ganas de ponerme a buscar por Bilbao algún sitio donde lo vendieran.

Ahora pasamos a la mousse de vainilla
Ponemos las láminas de gelatina a remojo.
En un cuenco ponemos el yogur con la mitad del azúcar y la vainilla. Removemos bien  hasta tener todos los ingredientes bien integrados.
Escurrimos las hojas de gelatina y las ponemos en un cazo a calentar con dos cucharadas de agua. Es muy importante controlar que la gelatina se disuelva pero que no llegue a hervir. Una vez que la gelatina esté perfectamente disuelta, la dejamos templar unos minutos y la añadimos al yogur.
Dejar en la nevera mientras montamos las claras a punto de nieve. Poner las claras en un cuenco y con ayuda de unas varillas o un robot de cocina comenzamos a montarlas. Batimos a velocidad media hasta que comiencen a tener un aspecto espumoso. A continuación agregamos el resto del azúcar y batimos hasta que las claras formen picos.

Agregamos las claras al yogur y removemos con ayuda de una espátula, realizando movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea.
Con ayuda de una espátula o de una cuchara, vertemos parte de la mousse dentro del cilindro que hemos hecho con el papel de cocina, y que tiene como base el bizcocho. Introducimos en la nevera varias horas, hasta que mousse haya cuajado.

Y por último, la mousse de fresa.
Para hacer la mousse de fresas, la de vainilla debe de haber cuajado. Ponemos las láminas de gelatina a remojo. Trituramos las fresas con una batidora o un procesador de alimentos.
En un cuenco ponemos el yogur con la mitad del azúcar. Removemos bien y añadimos el puré de frambuesa. Removemos otra vez hasta tener todos los ingredientes bien integrados.
Escurrimos las hojas de gelatina y las ponemos en un cazo a calentar con dos cucharadas de agua.  Una vez que la gelatina esté disuelta, la dejamos templar unos minutos y la añadimos a la mezcla de yogur y fresas.
Dejar en la nevera mientras montamos las claras a punto de nieve de la misma manera que en la mousse de vainilla A continuación agregamos el resto del azúcar y batimos hasta que las claras formen picos.
Agregamos las claras a la mezcla de fresas y removemos con ayuda de una espátula, realizando movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea. Ponemos parte de la mousse de fresa sobre la mousse de vainilla y volvemos a meter en la nevera hasta que cuaje.

Después de tanta nevera arriba y abajo seguro que ya estaréis ansiosos por ver el resultado. Solo hay que quitar con mucho cuidado el papel de horno y listo para servir.

Ya se que digo lo mismo todos los meses...pero tengo muchísimas ganas de ver lo que han hecho el resto de compañeros del grupo. El reto me parece super chulo, da para hacer muchas cosas distintas y hay gente muy artista que seguro que ha hecho recetas preciosas. Podéis ver aquí el resto de recetas del desafío

viernes, 20 de octubre de 2017

Muffins de espinacas y mozzarella

Cuando pensamos en muffins, seguramente lo primero que nos viene a la cabeza es una especie de magdalena gigante, pero a diferencia de estas, los muffins también pueden ser salados. Y podemos usar prácticamente lo que queramos, verdura, jamón pollo, queso... En esta ocasión me he decidido por unos muffins de espinacas y mozarella.



El molde tradicional de muffin es más grande que el de las magdalenas y los cupcake, y el papel que se utiliza también es distinto. Como mi casa es como un bazar, tengo bandeja y cápsulas de muffins. Pero si no queréis andar comprado trastos nuevos y ya tenéis bandeja de magdalenas, la podéis usar.
Os saldrán aproximadamente el doble de muffins y el tiempo de horno será unos 5-10 minutos menos.

Ingredientes:

250g de harina
120 ml de leche
2 huevos grandes
120g de mozarella
1/2 cebolla
7g (medio sobre) de levadura química
200g de espinacas frescas
sal
pimienta negra molida



Pasos:

Lavamos y picamos las espinacas. Picamos la cebolla y la sofreímos con un poco de aceite. Cuando esté tierna, añadimos las espinacas y seguimos cocinando unos 5 minutos. Dejamos enfriar unos 10 minutos.


Mientras tanto, tamizamos la harina y la mezclamos en un cuenco con la levadura, la sal y la pimienta.




Añadimos los huevos batidos a las espinacas y revolvemos bien. Añadimos la mezcla de la harina y removemos hasta que se mezcle, pero procurando no batir demasiado. Añadimos la mozarella cortada en cubitos y la leche. Batimos hasta que los ingredientes estén bien integrados.


Vertemos la masa en moldes para muffins y horneamos unos 35-40 minutos a 180º. sacamos del horno y dejamos que se templen en una rejilla. A mi me gustan templados, pero fríos también están buenos.

Hay cientos de variedades, podemos usar otros tipos de verduras, pollo, jamón, queso...sólo hay que dejar volar la imaginación. ¡O visitar el resto de recetas del desafío!





miércoles, 20 de septiembre de 2017

Mermelada de tomate y melón

Otro mes que el grupo de Desafío en la cocina me ha servido para hacer una receta que, aunque sencilla, no había hecho nunca. Y para estrenarme no quería hacer una mermelada típica, así que pedí consejo a un vecino del pueblo que suele hacer mucha y me recomendó esta de tomate y melón, que en Valencia debe de ser muy típica. Es una mermelada muy buena que sirve lo mismo para un desayuno que para unos entrantes, poniéndola sobre una rodaja de queso de cabra.
Con estas cantidades sale aproximadamente un bote de mermelada. Yo no quise hacer mucha por si el experimento no salía bien, pero seguro que repito. Para la siguiente voy a probar con algo menos de azúcar ya que me gusta algo menos dulce. Me daba miedo bajar la cantidad por si me quedaba sopa en vez de mermelada. Pero, como se puede ver en las fotos, ha quedado más bien demasiado sólida.


Ingredientes:

250 g de tomates pelados y sin pepitas
250 g de melón sin piel
250 g de azúcar
Zumo de medio limón
Una rama de canela


Pasos:

Pelar y quitar las pepitas a los tomates. Pongo aquí una entrada de Javi Recetas donde explica muy bien cómo hacerlo. En mi caso no me esmeré mucho en quitar las pepitas, ya que no me molesta encontrar alguna y me da pena tirar tanta cantidad de tomate. Partir el tomate en trocitos.
Cortar en dados pequeños la misma cantidad de melón que la que hayamos obtenido después de pelar los tomates.
Ponemos en un cuenco la fruta y la mitad de peso en azúcar (si tenemos 500 g de fruta, 250 g de azúcar. Removemos y dejamos reposar un par de horas para que el azúcar se vaya mezclando con el agua que suelta la fruta.

Pasado este tiempo, pasamos la mezcla a una cazuela y añadimos el zumo del limón y la rama de canela. Es mejor que la cazuela sea un poco alta para evitar salpicaduras.
Ponemos la cazuela a fuego alto y dejamos hervir unos 5 minutos. A continuación ponemos el fuego bastante bajo (en mi vitro, que va del 1 al 9, yo la puse al 3,5) y la dejamos hasta que tenga la consistencia adecuada (unos 30-40 minutos). Esto dependerá de la cantidad de agua que haya soltado la fruta, pero hay que tener en cuenta que al enfriar quedará más seca. Remover de vez en cuando.
Saca la rama de canela. Y si no te gusta la mermelada con muchos trozos, machácalos con un tenedor y remueve bien la mezcla.
Dejamos que se enfríe un poco y la metemos en botes de cristal.
Si no vamos a consumir la mermelada de inmediato, conviene esterilizar los tarros hirviéndolos previamente.

No olvides visitar el resto de recetas del grupo. Nada mejor que un montón de recetas de mermelada para endulzar la vuelta al cole


martes, 20 de junio de 2017

Wrap de pollo, cebolla y queso de cabra

Este mes tenemos en el desafío… wraps. Que vienen a ser tortitas de trigo rellenas de cualquier cosa que se nos ocurra. Yo suelo tener siempre un paquete en casa para salir del apuro esos días que no sabes que poner para la cena. Pero las hechas en casa quedan mucho más buenas. Para esta ocasión yo las he rellenado de cebolla caramelizada, pollo y queso de cabra.


Ingredientes (8 tortitas)

Tortitas

250 gr de harina de trigo
50 ml de aceite
125 ml de agua
7gr de levadura química (una cucharadita)
Una cucharadita de sal

Relleno

Dos cebollas
300 gr de pechuga de pollo
Un rulo de queso de cabra
Sal y pimienta blanca

En primer lugar, vamos a explicar cómo hacer las tortitas. Ponemos la harina y el aceite en un bol y lo mezclamos. Añadimos la levadura, la sal y el agua muy caliente, casi hirviendo.
Primero mezclamos con una espátula y luego pasamos a masar con las manos hasta obtener una masa lisa.

Dividimos la masa en 8 bolas de unos 35 gr y las dejamos reposar una media hora cubiertas con un paño. Estiramos la masa con un rodillo. Si vais extendiendo la masa poco a poco y girándola, deberían quedar redonditas, pero eso ya depende de la habilidad de cada uno (por las fotos ya veis que yo no tengo mucha)

Colocamos la tortita en una sartén a temperatura media. En poco mas de medio minuto veremos que empiezan a salir burbujas. Es hora de dar media vuelta a la tortita. Dejamos que se haga por el otro lado. Las vamos colocando sobre un plato para rellenarlas.

Y ahora vamos con el relleno. En contra de lo que pueda parece, para caramelizar la cebolla no hace falta  azúcar, sino un poco de paciencia. Cortamos la cebolla en rodajas y la colocamos en una sartén a fuego muy bajo (3,5 en mi vitro) con un chorrito de aceite y un poco de sal. Dejamos que se haga poco a poco durante unos 40 minutos. Pasado este tiempo la cebolla debería estar muy tierna y haber soltado bastante agua Subimos el fuego a temperatura medio-alta y removemos para que la cebolla no se queme. En 3 o 4 minutos debería tener un tono dorado.
Cortamos el pollo en tiras y salpimentamos. Lo hacemos en una sartén con un poquito de aceite
Y ya solo queda el montaje. Ponemos un poco de cebolla, unas tiras de pollo y un poco de queso de cabra desmenuzado.

Hay que ocupar sólo parte de la tortita, que luego hay que doblarla…y ya tenemos una cena rica, rica



No olvides visitar el blog para ver el resto de recetas del desafío


sábado, 20 de mayo de 2017

Flotatina de fresa y gelatina de naranja

Este mes volvemos a estar de celebración. Si, ya se que hace sólo dos meses celebrábamos el 50 desafío. ¿Y qué toca ahora? ¡Cumpleaños! Nada más y nada menos que 5 años de desafío. Y eso significa que yo llevo algo más de tres años en el grupo. ¡Cómo pasa el tiempo! Y para celebrar un cumpleaños, evidentemente toca tarta. ¿Y que tarta? Una flotatina. He de decir que hasta hace un mes no tenía ni idea de que esto existía. Básicamente es una tarta de gelatina donde el relleno flota ¿Cómo es esto? Leed la receta y lo veréis. Yo tenía mis dudas sobre qué tal estaría la mezcla del relleno con la gelatina pero además de que queda una tarta super chula, está muy buena

Si miráis por Internet veréis que la mayoría de los rellenos son una tarta de queso y leche condensada. Este relleno es de invención propia. Normalmente lo hago con una base de galleta y un poco menos de gelatina. Me gusta mucho cómo queda, así que decidí usarlo aquí con un poco mas de gelatina para poder manipularlo mejor y ha sido todo un acierto.

Para que la tarta quede bonita, he usado un molde bundt cake de unos 24 cm. Es importante engrasarlo bien para que el relleno se desmolde fácilmente sin romperse.

Ingredientes

Relleno

10 hojas de gelatina
50 ml de agua
500 g de queso de untar
100 g de azúcar
1 yogur natural griego
250 g de fresas

Gelatina

2 sobre de gelatina de naranja
700 ml de agua

En primer lugar ponemos las hojas de gelatina a remojo
Batimos el queso con unas aspas o un batidor de mano hasta que esté blando. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo.
Picamos las fresas con la batidora hasta que quede un puré fino,. Lo añadimos a la mezcla anterior junto con el yogur.
Escurrimos las hojas de gelatina. Las ponemos en un cazo junto con el agua y calentamos hasta que la gelatina se disuelva totalmente. Es importante que no hierva. La dejamos templar un poco y la añadimos a la mezcla anterior.

Engrasamos el molde con mantequilla o aceite. Es importante engrasarlo muy bien, ya que si no, corremos el riesgo de que la tarta no se desmolde bien. Echamos el relleno en el molde y dejamos cuajar en la nevera por lo menos 4 horas. Es importante que cuaje bien y que esté muy fría. Hay compañeras del grupo que la han metido al congelador un rato, aunque yo no lo hice y con cuidado la conseguí desmoldar.
Vamos a ir preparando la gelatina, ya que no puede estar caliente cuando la añadamos a la tarta. Seguir las instrucciones del paquete, con una cantidad de agua algo menor. En mi caso para dos paquetes había que usar 1 litro y puse 700 ml. Así la gelatina quedará más consistente y el relleno flota mejor.
Ahora viene lo divertido. Debemos despegar el relleno del molde, poco a poco y con cuidado de no romperlo. Yo lo fui separando con las manos y cuando me pareció que estaba del todo despegado, volqué que molde aunque sin dejar que el relleno cayera del todo, sólo lo justo para ver que estaba despegado.

Y ahora tenemos que hacer flotar el relleno. Es importante que la gelatina esté a temperatura ambiente, si está muy caliente nos derretirá la tarta. Hacemos un hueco entre el relleno y las paredes del molde, bien con la mano o con una espátula, y vertemos la gelatina. El relleno debe flotar, y la gelatina quedará por abajo.

Ya sólo queda meter en la nevera unas horas hasta que la gelatina cuaje y desmoldar a un plato. Con esta parte también hay que ir con cuidado para que la gelatina no se rompa. Mirad qué bonita queda


Estoy segura de que va a haber un montón de entradas super chulas y muy ricas. Así que no olvidéis visitar el resto de blogs del grupo




jueves, 20 de abril de 2017

Soufflé de jamón y queso

Este mes tenemos un desafío al que le tenía muchas ganas… suflé salado.  No es que sea algo muy raro ni muy complicado…pero por una cosa o por otra, era una receta que iba dejando y dejando. Así que ya me he quitado la espinita. Queda muy rico, se hace bastante rápido y no es demasiado complicado. Ideal para una cena. Yo en esta ocasión me he decidido  por unos suflés de jamón y queso pero tengo que probar más.

Ingredientes para 8 personas:

5 huevos
500 ml de leche
50 gr de mantequilla
50 gr de harina
80 gr de queso rallado
50 gr de jamón cocido cortado en tacos
Sal
Nuez moscada

Pasos

En primer lugar preparamos la bechamel. Derretimos la mantequilla en una cazuela, añadimos la harina y removemos a fuego lento hasta que se forme una pasta homogénea. Incorporamos la leche y removemos con unas varillas hasta obtener una salsa sin grumos. Debe quedar un poco espesa.  Añadimos una pizca de sal y otra de nuez moscada.

Separamos las claras de las yemas y las batimos a punto de nieve pon una pizca de sal. Añadimos las yemas a la bechamel junto con el queso rallado y el jamón cortado en dados.

Esperamos a que la mezcla se temple un poco y añadimos las claras montadas con movimientos envolventes utilizando una espátula. Hay que ir con cuidado y remover delicadamente para que las claras no bajen.
Rellenamos los moldes con la mezcla y horneamos en el horno precalentado a 180º unos 20 o 30 minutos. Se ve porque suben de tamaño y se ponen doraditos.

Servirlos al momento y a disfrutar. No os preocupéis si bajan al sacarlos del horno, ya que es lo normal. Yo tenía la cámara de fotos ya preparada y aun así casi no me salen


No olvidéis visitar el resto de blogs del desafío. Yo estoy deseando ver que han hecho el resto de compañeros

lunes, 20 de marzo de 2017

Drip cake de limón

Después de que el mes pasado tuviéramos un desafío un poco especial debido al aniversario, toca volver a la normalidad. Y este mes toca desafío dulce...muy dulce. Nada más y nada menos que un drip cake ¿Y qué es esto? Una pista, drip es goteo en ingles, así que un drip cake es un pastel con una cobertura que gotea. Con buscar en google veréis que hay cosas super bonitas y con una pinta increíble, así que el primer desafío fue elegir qué quería hacer. Al final, entre las muchas ideas que me rondaban por la cabeza, me decidí por un bizcocho de limón relleno de crema de merengue con mantequilla...como veis no es lo que finalmente he publicado, por culpa de un desastre culinario. La crema de merengue simplemente no salio.... y me encontré el sábado a media mañana con una tarta a medio montar y sin relleno ni cobertura que ponerle. Así que salí corriendo al super a por más mantequilla y decidí hacer algo sencillito como un buttercream que está rico y sale siempre bien.

Para estas tartas hace falta bastante tiempo así que recomiendo no hacerlo todo en un sólo día. En mi caso hornee los bizcochos e hice la ganaché de chocolate un viernes por la tarde. La idea era acabar todo el sábado a la mañana, pero al estropearse la crema y tener que hacer otra, solo pude montarla y cubrirla de buttercream. De manera que el drip y la decoración los hice el domingo.
Esta vez no he usado mi tradicional receta de bizcocho, ya que es muy esponjosa y desmiga muy fácil. Así que hacer este tipo de pasteles suele ser un sufrimiento a la hora de nivelarlos y montar la tarta. Decidí probar con la receta que me dieron en un curso de Xavier Laparra, ya que si con esa receta se pueden hacer las tartas que el modela, una de estas debería ser pan comido. Efectivamente, es un bizcocho que se desmiga mucho menos y es muy fácil de trabajar. De sabor está muy bueno, pero de un día para otro se seca un poco, así que recomiendo untarlos en almibar, cosa que yo no hice.

Ingredientes

Madeira sponge cake 4 bizcochos 15 cm

6 huevos
300g mantequilla a temperatura ambiente
300g de azúcar
450g de harina
15g de levadura
1 pizca de sal
Ralladura de un limón

Butter cream

450g de mantequilla a temperatura ambiente
450g de azúcar glas
Unas gotas de tinte rosa en gel

Ganache de chocolate con leche

120g de chocolate con leche
100g de nata para montar

Y para la decoración....¡muchos chuches!
Quería haber puesto minidounts, pero no encontré así que lo que veis son rosquillas de anis, una cubierta con la ganaché de chocolate y la otra con glasa real teñida de rosa y decorada con unos corazoncitos que tenía por casa


Para hacer el bizcocho tamizamos la levadura, la sal y la harina y reservar en un bol.
Batimos la mantequilla con el azúcar durante 5 minutos. Una vez blanqueada, incorporamos los huevos uno a uno sin dejar de batir Quedará una masa con apariencia de cortada, pero desaparecerá al añadir la harina que hemos tamizado previamente. Añadir poco a poco y batiendo lentamente.
Preparamos los moldes forrando la base con papel de cocina y untando el borde con mantequilla o aceite. Repartir la masa a partes iguales en cada molde. Yo sólo tengo dos moldes de 15 cm, así que peso el total de la masa, lo divido entre 4 y hago dos tandas de dos moldes.
Con el horno precalentado a 160o horneamos unos 40 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio Dejamos enfriar unos 10 minutos, desmoldamos y dejamos enfriar del todo sobre una rejilla


Para hacer la ganaché de chocolate con leche, partimos el chocolate en trozos pequeños en un bol resistente al calor. Calentamos la nata al fuego o al microondas hasta que empiece a hervir. La echamos al chocolate picado. Esperamos un minuto para que el chocolate se derrita y batimos con unas varillas o un tenedor hasta obtener una mezcla homogénea. dejamos enfriar.

Para hacer la buttercream la mantequilla debe estar a temperatura ambiente. La partimos en cubos, añadimos el azúcar glas y batimos unos 5 minutos. Si vuestra amasadora no tiene tapa, recomiendo tapar el bol con un paño para que el azúcar no salga volando al batir. Para teñir la crema, añadir colorante en pasta o gel y mezclar un par de minutos más.



Para el montaje debemos nivelar los bizcochos. Para esto el bizcocho debe estar frío o a temperatura ambiente, ya que se desmiga menos que si está recién hecho. Lo mejor es utilizar un cuchillo de sierra. Yo utilizo los niveladores que veis en la foto, que se pueden comprar en tiendas de repostería o por internet. Hay quien utiliza un nivelador de burbuja de los que venden en las ferreterías. También se puede hacer a ojímetro si no se es muy exigente y no se tiene un pulso tan horriblemente malo como el mío

Una vez cortados los bizcochos, cubrimos con una capa de fresas cortadas en rodajas, una capa de buttercream y siguiente capa de bizcocho. Cuando tenemos la tarta rellena toca pasar a cubrirla.
El tener un plato giratorio ayuda bastante, pero no es imprescindible. Debemos dar una primera capa de buttercream para tapar la tarta. Es importante no volver a meter la espátula con la que estamos cubriendo la tarta en el bol de la crema, ya que la llenaremos de las migas que se van quedando pegadas. Esta primera capa no tiene porqué quedar perfecta.

Una vez que hemos dado la primera capa, introducimos la tarta en la nevera por lo menos media hora, hasta que la crema quede dura para que podamos dar la segunda capa. Damos la segunda capa de la misma manera que la primera, pero esta vez procurando tapar todas las imperfecciones y huecos y procurando que quede lo más lisa posible. No hace falta cubrirla por arriba. La introducimos por lo menos una hora en la nevera antes de proceder al goteado. Es importante que esté bien fría para que la ganaché solidifique rápido y podamos controlar el goteo.
Y ahora llega el momento crítico en el que nos puede quedar una tarta monísima o algo con un aspecto muy raro...no os asustéis, es más fácil de lo que parece. Si la ganaché está sólida meter 5 segundos al microondas y batir. Debe de estar fluido para poder hacer el goteo, pero no demasiado líquido. Dejamos gotear poco a poco con una cuchara. Es mejor avanzar con cantidades pequeñas para ir controlando el goteo. Vamos alternando gotas largas con otras más cortas hasta rodear toda la tarta. Por último cubrimos el centro y alisamos con una espátula.


Por último, la decoración. Para esto lo único que hace falta son muchos chuches y un poco de creatividad. Y olvidarse de “menos es más” En este caso se trata de llenar la tarta de chuches, jugando con los colores y la alturas. Mira mucho por internet y...deja volar la imaginación


No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Este mes seguro que hay cosas super bonitas y super ricas



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