jueves, 20 de febrero de 2020

Trata de queso con pistachos y frambuesas

Este mes toca un desafío que me encanta...¡tarta de queso al horno! La verdad es que me encanta la tarta de queso en todos sus formatos y sabores, de horno y sin el. Así que me ha costado decidirme por una receta. En principio me di una vuelta por pinterest para ver si encontraba algo distinto y vi algo maravilloso ¡tarta de queso baklava! ¿A que nunca he dicho que me encantan los frutos secos? Pero luego me dio remordimiento de conciencia, porque estoy intentado bajar de peso. Y aunque tarta de queso y dieta no van de la mano, esa opción me pareció pasarme un poco. Así que opté por esta otra, algo menos calórica pero igualmente muy buena
Si alguno se pregunta porqué las cantidades son un poco raras es porque me basé en una receta inglesa con su maravilloso sistema de medición de tazas y onzas. Además la receta era para un molde más grande y yo la adapté pata un molde de 18 cm de diámetro y unos 5 cm de alto. La única medida que no adapto, como se ve en la lista de ingredientes, son las cucharadas porque tengo un juego de cucharas para medir y es más cómodo para cantidades pequeñas que andar pesando. Si no tienes un juego de cucharas puedes sustituir la cucharada por una cuchara grande bien llena


Ingredientes

Base

20g de pistachos
85g de galletas tipo digestive
60g de mantequilla a temperatura ambiente

Relleno

600g de queso de untar
120g de azúcar
3 huevos
95 ml de crema agria (yo no tenía y la sustituí por buttermilk casero)
1 cucharada (tablespoon) de vainilla
1 pizca de sal

Cobertura

Mermelada de melocotón (porque no da demasiado sabor)
40g de pistachos
100g de frambuesas

En primer lugar hay que pelar los pistachos. Creo que ya lo he dicho en alguna otra receta. Me encanta usar pistachos en la repostería pero ¿Porqué no venden pistachos pelados? Hay todo tipo de frutos secos pelados, hasta pipas, pero pistachos no...creo que es la parte de la tarta que me ha llevado más tiempo.

Una vez pelados, picamos los pistachos junto con las galletas. Añadimos la mantequilla y amasamos hasta obtener una pasta homogénea. Extendemos la pasta por el fondo del molde y apretamos para que quede compacta

Mientras preparamos el relleno, precalentamos el horno a 160º
Batimos el queso, el azúcar la sal y la vainilla a velocidad máxima durante unos 3 minutos. Bajamos la velocidad y añadimos los huevos uno a uno, no añadimos el siguiente hasta que le primero esté bien integrado. Si es necesario paramos el amasador y mezclamos con una espátula. Si tienes unas varillas eléctricas no tendrás este problema. Por último añadimos la crema agria. Si, como es mi caso, no tienes, se puede sustituir por buttermilk casero, muy fácil de hacer. En un vaso ponemos la misma cantidad de leche que la que se indica para la crema y añadimos una buena cucharada de zumo de limón. mezclamos y esperamos unos 10 minutos hasta que la leche tenga aspecto de haberse cortado
Echamos la mezcla encima de la base (dentro del molde :) ) y horneamos cerca de 1 hora.

Podemos ver que está hecha si la pinchamos con un palillo y no sale líquida
La dejamos reposar unos 10 minutos para que se temple un poco y la desmoldamos. Yo la pasé directamente al plato donde la iba a servir

Ahora vuelve la parte divertida ¡pelar más pistachos!¡Bien! Una vez pelados, los picamos y pasamos a cubrir los bordes de la tarta. Para esto los cubrimos con la mermelada de melocotón y vamos poniendo los pistachos apretando un poco para que queden pegados. Como se ve en la foto, yo puse debajo papel de cocina para no manchar el plato con las migas que van cayendo

Por último solo queda cubrir la parte de arriba con las frambuesas. Para mi gusto está mucho más buena si se hace la víspera y se deja toda la noche en la nevera. Eso si, luego sacarla una media hora antes de comer, ya que está mejor a temperatura ambiente

Ya se que todos los meses digo lo mismo, pero este sí que va totalmente en serio ¡Estoy deseando ver el resto de recetas! Aunque no se para qué, porque hasta que no baje unos cuantos kilos no voy a hacer más dulces que los que me toque en el desafío T_T Tocará sufrir mirando las tartas del resto de compañeras del grupo


lunes, 20 de enero de 2020

Quiché de pavo y queso

Después de tanta fiesta y comilona no apetece ponerse a cocinar cosas complicadas ni pesadas. Así que el desafío de este mes es perfecto...quiché. La quiqché es una especie de tarta saladada con una base de masa quebrada. Al más fgamosa será seguramente la quiché lorraine.
Yo la hago muchísimo en casa porque queda muy buena, es sencilla de preparar y permite un montón de variantes. En este caso me he dedido por una bastante sencilla pero que gusta a todo el mundo.
Como ya he dicho, la base de la quiché en una masa brisa. Siempre queda mejor casera, pero si no andas con demasiado tiempo la casa comprada también queda buena y simplifica muchísimo la receta. Originalmente la quiché se hace con nata, pero yo siempre la hago con leche evaporada, que es bastante menos calórica y queda igualmente buena.


Ingredientes:

1 lámina de masa quebrada
200g de embutido de pavo
100g de queso rayado (a tu gusto, a mi me gusta comprar una mezcla de varios quesos)
100g de queso en dados para ensalada (también puedes comprar un trozo que queso y partirlo)
400ml de leche evaporada
3 huevos
Sal
Nuez moscada

Pasos:

Antes de empezar con la receta en si, unas cuantas cosas. El relleno de la quiché yo lo suelo hacer bastante a ojímetro. De hecho he tenido que pesar las cantidades para ponerlas en la receta. En mi opinión deoende un poco de si te gusta con más tropezón o más masa de huevo y leche, así que estas cantidades son modificables, teniendo en cuenta que si quitas relleno sólido haría falta más relleno líquido, por ejemplo un huevo más, y viceversa
Por otro lado, alguno pensará...¿queso rayado y en tacos? ¿Porqué? Simplemente porque me encanta el queso, y la textura de uno y otro al hornear la quiché no tiene nada que ver. El queso rayado queda fundido e integrado en la quiché mientras que los dados quedan semifundidos pero los encuentras. A mi me encanta hacerla así pero se podría hacer perfectamente con uno solo de los dos tipos de queso
Y ahora vamos con la receta en sí. Seguimos las instrucciones del fabricante de la masa quebrada. En mi caso hornear 15 minutos con el horno precalentado a 180º. En las instrucciones pone que hay que pinchar la masa con un tenedor para que no suba...pero a mi me sube siempre, por mucho que la pinche. Así que la cubro con garbanzos. Estos garbanzos no se pueden utilizar luego para comer. Así que yo los tengo guardados en un bote para cada vez que hago alguna receta con este tipo de masa

Mientras se hornea vamos preparando en relleno. En un cuenco echamos la leche evaporada, los huevos, una pizca de sal y una pizca de nuez moscada. Batimos bien hasta que los ingredientes estén perfectamente integrados.

Añadimos el queso rallado y mezclamos. Por último añadimos el queso en dados y el embutido de pavo, también cortado en dados
A esta altura la base debería estar ya horneada. Quitamos los garbanzos y añadimos el relleno.

Horneamos otros 15-20 minutos, hasta que veamos que la masa ha cuajado. la sacamos del horno y la dejamos templar unos 5-10 minutos antes de desmoldarla. ¡Ya sólo queda servirla y disfrutar!



Y nada nuevo que contar, pero no por eso menos importante ¡Recordaros que visitéis el resto de recetas del desafío! Yo estoy deseando mirarlas todas, porque como ya he dicho me encantan las quiqués y estoy deseando probar nuevas ideas

lunes, 6 de enero de 2020

Tarta de limón y merengue

Si, hoy no es 20 de Enero, y no es que al estar de vacaciones me sobre el tiempo y me haya dado por publicar alguna receta extra. Esta entrada está relacionada con el grupo de Desafío en la Cocina pero es un reto un poco especial. Se trata de una sorpresa para nuestras bosses, Rocío, M Luz, Carolina y Toñi, que tanto se lo curran todos los meses.

La sorpresa consiste en publicar la receta del blog de una de las jefas. Yo he tenido la surte o la desgracia de tocarme a Carolina, con su blog Tomillo, Laurel y otras cosas de comer
¿Porqué suerte o desgracia? Porque tenéis que visitar su blog, tiene cientos de recetas, de todo tipo, dulce salado, verduras, carne, pecado.. todo lo que se os pueda ocurrir, así que elegir una receta no ha sido nada fácil. Al final he decidido matar dos pájaros de un tiro, ya que mi madre tenía ganas de que hiciera una tarta de limón y merengue...¡Pero tenía dos para elegir! En otra época del año seguramente hubiera escogido la otra, porque la crema de limón lleva leche condensada (muchas babas) Pero en Navidades, entre tanta comida, dulces y turrón tengo a media familia con el estómago delicado y he preferido esta otra, que he pensado que es un poco menos pesada
La receta original la tenéis en este enlace y aquí os dejo con mi versión. En la de calorina la base es casera, la mía del super. Qué decir que la casera queda infinitamente más rica, pero la verdad es que no tengo demasiado tiempo libre (y eso que estoy de vacaciones T_T)


Ingredientes

Para la base

1 lámina de masa quebrada

Para la crema de limón

3 yemas
200 gr. de azúcar
El zumo y la ralladura de un limón
200 ml. de agua
75 gr. de maizena
75 gr. de mantequilla

Para el merengue

4 claras *
400 gr. de azúcar
200 ml, de agua

Yo utilizo claras pasteurizadas, porque me da un poco de respeto tomar la clara de huevo crudo, así que calculo unos 35g, que sería el peso de un huevo L, mas o menos

Pasos

En este caso no tenemos que preparar la base, así que vamos con la crema. En una cazuela ponemos la maizena y el azúcar. En un cuenco batimos las yemas. el cuenco debe ser un poco grande porque luego añadiremos parte de la mezcla de maizena y azúcar

Exprimimos el zumo del limón y lo colamos para quitar la pepitas. Rallamos la piel del limón con cuidado de no utilizar la parte blanca, ya que es muy amarga
Añadimos el agua a la cazuela con la maicena y el azúcar y removemos con un batidor hasta que no queden grumos. Añadimos a fuego medio removiendo constantemente para que la mezcla no se pegue al fondo de la cazuela. Como pone en el blog, hay un momento que por arte de magia empiezan a aparecer bolitas, no os preocupéis y seguir batiendo, que poco a poco desaparecen. La mezcla debe estar al fuego un buen rato para que la maizena se cocine, si no, nuestra crema sabrá a harina. Podéis probar (con cuidado de no quemaros) para ver cuando está hecha

Volcamos la mitad de la crema sobre las yemas y removemos. Volvemos a echar la mezcla a la cazuela y la ponemos a fuego medio removiendo uno par de minutos
Retiramos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva, y añadimos es zumo y la ralladura del limón.


Antes de hacer el merengue vamos a hornear la base. Solamente hay que extenderla sobre el molde de la tarta y pincharla con un tenedor para que no suba. La introducimos en el horno precalentado a 200º unos 10 minutos


Ahora sí que podemos ir preparando el merengue. Yo suelo hacer merengue suizo, que es con el que mejor me defiendo, pero para ser fiel a la receta original me puse con el italiano. Da igual qué tipo de  merengue hagáis, siempre es muy importante que el cuenco y el batidor que utilizemos estén bien limpios y libres de grasa, ya que esto hace que las claras no suban. Por si acaso a mi me gusta pasar un poco de papel de cocina empapado en zumo de limón o vinagre. 
Colocamos en un cazo 300g de azúcar y el agua. Lo ponemos a fuego lento y lo dejamos hasta que se haga un almíbar de bola. 
Ponemos las claras en un bol. Yo utilizo un robot de cocina para estas cosas, pero también se pueden usar unas aspas de cocina. Batimos las claras hasta montarlas. Cuando vayan subiendo añadimos poco a poco los otros 100g de azúcar. Cuando el almíbar está listo lo incorporamos muy poco a poco a las claras, en forma de hilo, y sin dejar de batir. Seguimos batiendo hasta que el merengue vaya perdiendo temperatura y quede bien firme
Ya tendremos la base semi horneada. Le añadimos la crema de limón y pasamos a decorarla con el merengue. Para esto lo ponemos en una manga pastelera con una boquilla rizada y ancha. Vamos haciendo pequeños montoncitos. Yo los hago en círculos desde fuera hacia dentro.

La metemos en el horno, que debe seguir a 200º y lo dejamos un par de minutos, hasta que veamos que el merengue se dora. 
La metemos en la nevera y dejamos que enfríe. Par mi gusto está mas buena de un día para otro ya que la crema coge mucho más sabor. La mezcla del dulce del merengue con el ácido del limón está buenísima



viernes, 20 de diciembre de 2019

Polvorones de almendra


Ya ha llegado la Navidad, y nada más navideño que los polvorones (bueno, igual el turrón) así que este mes nos ha tocado como desafío polvorones o mantecados. En mi casa somos muy clásicos y los únicos que gustan son los polvorones de almendra. Concretamente los Felipe II, unos polvorones que se hacen en Vitoria de toda la vida. Yo creo que mi abuela ya los compraba de pequeña. Así que aunque no voy a llegar a ese nivel, esa es la receta que he decidido hacer.
En este caso es importante usar una buena manteca y buena almendra, que es lo que más sabor va a dar a estos polvorones. En la receta uso almendra en vez de harina de almendra, pero se puede utilizar cualquiera de las dos cosas. La ventaja que le veo a usar almendra es que encontrar harina de almendra de calidad me parece más complicado


Ingredientes:
500g de harina de trigo
250g de manteca de cerdo
150g de almendras
125g de azúcar glass
1 cucharada (tablespoon para los anglosajones) de canela
Semillas de sésamo para decorar. También se puede usar azúcar glass. De hecho los Felipe II no llevan sésamo, este ha sido mi puntito de improvisación


Pasos
Antes de empezar, la manteca de cerdo debe de estar a temperatura ambiente, en pomada.
En primer lugar vamos a tostar la harina. En la mayor parte de recetas que he mirado lo hacen en la sartén. Pero a mi me ha parecido más sencillo hacerlo en el horno. Así que extendemos la harina en una bandeja y la introducimos en el horno precalentado a 150º durante 30 minutos. A los 15 minutos abrimos el horno y removemos un poco la harina para que se tueste de manera más uniforme y evitamos que se queme

A continuación tamizamos muy bien la harina. Tras tostarla tendrá un montón de grumos que no queremos encontrar en nuestros polvorones. Es importante esperar a que la harina se enfríe del todo, mientras tanto podemos picar la almendra.
Añadimos a la harina la almendra molida y la canela
En un bol batimos la manteca de cerdo con el azúcar. Como ya he puesto en los ingredientes es importante que la manteca esté a temperatura ambiente para que sea fácil de trabajar
Añadimos la mezcla de harinas y canela poco a poco y mezclamos bien, hasta conseguir una textura como de arena

Compactamos la masa con la mano formando una bola. No hay que amasar, simplemente compactar la masa para poder trabajar con ella

Colocamos la bola sobre papel de horno y la estiramos con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 2 cm
Cortamos los polvorones con un cortagalletas redondo (o con lo que queramos, pero esto es lo más cómodo)

Colocamos los polvorones en una bandeja forrada con papel de horno. Podemos reutilizar los recortes volviendo a formar una bola con ellos.Espolvoreamos los polvorones con las semillas de sésamo y dejamos la bandeja en la nevera una media hora.
Con el horno precalentado a 180º horneamos unos 20 minutos. Sacamos la bandeja del horno y pasamos los polvorones a una rejilla para que se enfríen. Hay que ir con mucho cuidado ya que la masa está muy blanda y es fácil que se rompan o que los deformemos
Ahora sólo hay que tener un poco de paciencia y esperar a que se enfríen y... a disfrutar

Como todos los meses no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. La Navidad acaba de empezar y podéis aprovechar este fin de semana para hacer unos cuantos polvorones caseros que seguro que gustarán a todo el mundo



miércoles, 20 de noviembre de 2019

Runzas con queso

No sé si lo he comentado alguna vez, pero antes de que nos digan el desafío de cada mes, nos dan una serie de pistas para intentar divinar cual será la receta que nos tocará. Yo soy un desastre y en todos estos años creo que sólo he acertado un par de veces (que, por supuesto, nos lo habían puesto muy fácil) este mes no he acertado no sólo por la dificultad de las pistas...si no porque además nos ha tocado una receta que no conocía... runzas! Para el resto de personas que tampoco sepa qué son...que mire en la wikipedia como yo. No, ¡es broma! Lo de que tuve que mirar la wiki, no. Pero ya os ahorro la búsqueda y la traducción (porque sólo está en ingles). Son un plato originario de de Europa del este (allí conocido como bierock) y que se popularizó en Estados Unidos, concretamente en Nebraska. Y se trata de unos panecillos, que pueden tener diversas formas, aunque la más popular en rectangular, como una especie de panecillo, y está rellena de carne, repollo y cebolla, aunque hay variantes. Por ejemplo, yo me he decidido a alegrarlas un poco rellenándolas además con queso
A viso que tengo bastante manía a las masas levadas y sólo las hago cuando tocan en un desafío. En este caso me quedó muy buena y a la primera, pero igual alguno que sepa más de estos temas que yo se lleva las manos a la cabeza al leer la receta y hay mejores maneras de hacerla.


Ingredientes para 12 runzas:

Para la masa:

150ml de agua templada
150 ml de leche templada
10g de levadura seca de panadero
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
1 huevo mediano batido
500g de harina (yo he usado harina normal, no de fuerza)
80g de mantequilla derretida

Para el relleno

700g de carne picada
1 repollo pequeño (yo usé sólo medio y me parece que me quedó con poco)
1 cebolla
Queso en lochas, yo use gouda pero eso va al gusto de cada uno. Para otra vez seguramente escogeré un queso un poco más fuerte
sal y pimienta negra

Pasos
Mezclamos la levadura con el agua templada, el azúcar con la leche y la harina con la sal. La mezcla se puede hacer a mano, pero yo tengo una amasadora a la que hay que sacarle partido, así que si tenéis una, hacer la mezcla usando el gancho de pan a velocidad media.
En primer lugar ponemos en el bol de la amasadora la harina con la sal. Añadimos poco a poco, primero el agua con la levadura, a continuación la leche con el azúcar, el huevo batido y por último la mantequilla.
Subimos la velocidad y batimos unos 10 minutos. hay que obtener una masa elástica pero no demasiado pegajosa. Si vemos que queda muy seca se puede añadir un poco de agua y si, por el contrario queda muy pegajosa añadimos un poco más de harina
Hacemos una bola, la ponemos en una bandeja, la tapamos con un trapo y la dejamos reposar aproximadamente 1 hora. En la receta en la que me basé ponía "o hasta que doble de volumen" en mi caso en 1 hora no había doblado pero eran las 8 y pico de la noche y me esperaba una familia hambrienta a la que alimentar así que usé la masa tan cual estaba

Mientras dejamos reposando la masa, pasamos a hacer el relleno. Partimos la cebolla en rodajas y picamos el repollo. En una sartén a fuego medio calentamos un par de cucharadas de aceite y pochamos la cebolla unos 10 minutos con cuidado de que no se queme. Añadimos la carne y el repollo y salpimentamos al gusto. Removemos bien todo y seguimos cocinando hasta que la carne esté hecha y el repollo esté blando.


Cuando la masa haya subido ponemos en una superficie enharinada y amasamos ligeramente.
Hacemos una bola y la dividimos en 12 partes, que serán nuestras 12 runzas.

Estiramos cada bola con un rodillo intentando que quede con forma de rectángulo. En el centro añadimos un trozo de queso y una buena cantidad de relleno, hay que ser generoso, ya que si no tendremos un pan con dos cachitos de carne y un poco de repollo.

Cerramos los bordes. Como una imagen vale más que mil palabras, mirad las de abajo

Ponemos los panecillos en una bandeja de horno forrada con papel de idem (osea, papel de horno) con el sellado hacia abajo
Las tapamos con un trapo y las dejamos reposar otros 15 minutos. Mientras tanto aprovechamos precalentar el horno a 200º
antes de meter las runzas en el horno yo las pinté con mantequilla para que quedaran doradas...pero como veis en las fotos, de doradas nada (para que luego alguien se pregunte porqué tengo tanta manía a hacer panecillos y derivados..no suben, no se doran..hacen lo que quieren)
Horneamos las runzas unos 30 minutos (o hasta que se doren, ponía en la receta...) en ese tiempo el pan estará ya hecho

Sacamos las runzas del horno y salvo que te gusten muuuuuy calientes o,, como en mi caso, tengas a una familia hambrienta esperando la cena y sin dejarme casi tiempo a sacar las fotos, dejamos enfriar unos 5 o 10 minutos en una rejilla. Se pueden servir frías pero para mi gusto nada más rico que un pan recién horneado con el queso todavía derretido...buen provecho!


Aquí podéis ver el resto de recetas del desafío. No olvidéis daros un paseo por los blogs del resto de compañer@s


domingo, 20 de octubre de 2019

Bizcocho de limón, almendras y arándanos

Este mes toca....¡¡bizcocho!! Para mi ha sido a la vez una receta sencilla y complicada. Sencilla porque me gusta mucho el dulce y el bizcocho lo tengo bastante dominado. Complicada porque no se me ocurría que hacer. Quería algo a ser posible que no hubiera hecho otras veces. Así que lo primero que se me ocurrió fue hacer un Bundt cake. Que para los que no lo sepan, es simplemente un bizcocho horneado en un molde Bunt. Que viene a ser un monde con forma de anillo, con un hueco en el centro. Los hay de muchísimas formas y los más famosos son los de Nordic Ware, que son los que inventaron este tipo de molde. De hecho tienen el nombre registrado y otras marcas no puede utilizarlo.
Pero a lo que íbamos. Ha ce tiempo me compré un molde de este tipo y no lo había estrenado aún para un biscocho ¿que para qué lo había utilizado entonces? para hacer una flotatina en otro de los retos. Despues de decidir que iba a hacer un Bunt cake, mi siguiente idea fue acudir al libro de recetas El Ricón de Bea, ya que de recetas americanas y de Bunt cakes sabe un rato. El libro está genial ya que no sólo explica las recetas. Sino todas las características de un Bunt cake y porqué es importante usar determinado tipo de ingredientes, que estén a una determinada temperatura, los tiempos de batir y de horneado...Peeero, despues de darle un buen repaso y tener unas cuantas recetas seleccionadas, se me ocurrió mirar de pasada el libro de Boutique Baking, de Peggy Porchen. Y vi un bizcocho de limón que me dio de ojo. Y mas teniendo en cuenta que tenía en casa unos cuantos limones que nos había dado el vecino, cultivados en su jardín. Las rteceta original en vez de arándanos lleva semillas de amapola y la cobertura en vez de ser un glaseado de limón se hacía con fondant pastelero. Aquí va mi versión para un molde de unos 24cm:


Ingredientes:

Para bizcocho

200g de mantequilla a temperatura ambiente
200g de azúcar
4 huevos
200g de harina con levadura
100g de harina de almendras
20g de arándanos picados (se puede echar enteros, pero para mi gusto son demasiado grandes)
Ralladura de dos limones

Para el glaseado

2 claras de huevo
150g de azúcar glass
Zumo de 1 limón

Pasos:

Vamos precalentando el horno a 180º
Poner la mantequilla, el azúcar y la ralladura de limón y batir a velocidad media hasta que la mezcla esté blanca y esponjosa.
Añadir los huevos uno a uno ligeramente batidos. No añadir el siguiente hasta que el primero esté bien integrado.
Añadir la harina tamizada, la harina de almedras y los arándanos y batir esta vez lo mínimo posible para que la mezcla quede bien integrada

Untar el molde con aceite. Yo utilizo una brocha de silicona para extenderlo bien. Es importante que el molde quede bien engrasado para que el bizcocho salga bien al desmoldar (ya veréis más abajo...)
Hornear sobre una rejilla unos 30-40 minutos, hasta que al pinchar con un palillo, este salga seco. Es importante utilizar una rejilla y no bandeja ya que el círculo del molde está para que corra el aire por el medio
Dejar enfriar unos 10 minutos. Si lo intentamos sacar antes el bizcocho estará muy caliente y es más fácil que se rompa. Si vemos que parece que el bizcocho no termina de despegarse de las paredes, intentar despegalo con una espátula de silicona. Aquí es donde tendría que poner una foto bien chula del bizcocho desmoldado...pero el caso es que se me rompió en dos al sacarlo. Y tuve que sacar lo que se quedó pegado con la espátula de silicona de marras. Esta es una de esas cosas que normalmente no te cuentan en los blogs. Pero como accidentes los tenemos todos... Aquí mi bizcocho partido en dos cachos. Para que ningún lector se sienta especialmente torpe si le pasa lo mismo.
Además en este caso, no fue nada grave que una capa de glaseado no arregle



Así que vamos con la parte del glaseado. Es muy similar al que se utiliza para decorar galletas, pero menos denso. Yo normalmente uso un preparado al que sólo hay que añadir agua, pero últimamente no lo encuentro por Bilbao así que pongo la receta tradicional. Al usarse el huevo en crudo es más recomendable usar claras pasteurizadas, pero en mi caso utilicé huevos normales
Batir las claras hasta que empiecen a cojer consistencia. Añadir el azúcar poco a poco y seguir batiendo. Por último añadir el zumo de limón y batir. Si vemos que la mezcla queda muy liquida podemos no echar todo el zumo de limón o añadir más azúcar. Si por el contrario, vemos que la mezcla es muy densa, podemos añadir más zumo de limón o un poco de agua

Verter el glaseado sobre el bizcocho y esperar a que endurezca

Este va a ser un mes muy duro, porque como ya he dicho, me encanta el dulce. Pero todavía estoy arrastrando los estragos del verano y tengo que bajar de peso. Y se que cuando vea el resto de recetas del grupo las voy a querer hacer todas!!! A ver si para el mes que viene el desafío salado es algo menos calórico


viernes, 20 de septiembre de 2019

Calabaza rellena de carne con especias y mayonesa de soja

Ya estamos en septiembre. Se acerca el otoño y se acaba la temporada de platos fríos y ensaladas. Ya empieza a apetecer una crema o algo más calentito. Así que el desafío de este mes nos viene genial: ¡Verduras rellenas! Mi idea inicial era rellenar unos calabacines luna, que son muy vistosos y tenía un par de ideas que podían quedar muy buenas. Pero aunque parezca increíble, me recorrí varios supers de la ciudad y alguna frutería y no los conseguí. Así que ya en el Lidl, a punto de pegarle a alguien con los calabacines (normales, de los luna que siempre suele haber, ni rastro) vi unas bonitas calabazas y recordé una receta del libro "Invierno, qué hago con mi cesta de verduras" que quería hacer. La receta no es tal cual la del libro aunque se le parece bastante. Por cierto, aprovecho para decir que es un libro con cosas muy interesantes pero de lo peor que he visto en cuanto a explicaciones. Muchas veces ni medidas, ni pesos, indicaciones muy vagas...como si te encuentras con un amigo por la calle y te cuenta cómo ha preparado la comida. Por lo tanto es un libro que sólo recomiendo a la gente a la que no le importe cocinar a ojillo, pero si os gustan los libros con indicaciones detalladas, este no es vuestro libro. Y es una pena, porque como ya he dicho, trae cosas bastante interesantes

Ingredientes para 2 personas:

1 calabaza alargada de tamaño mediano (creo que la variedad es calabaza cacahuete)
300g de carne picada
1 cebolla
Comino en polvo
Ajo en polvo
Nuez moscada molida
Pimienta negra molida
La cantidad de especias depende mucho del gusto de cada uno, según se quiera que el relleno tenga más o menos sabor. Tener cuidado sobre todo con la pimienta negra y el comino, que son bastante fuertes
Para la salsa:
4 cucharadas de mayonesa
1 chorro de leche
1 cucharada de salsa de soja
1 pizca de wasabi
Al igual que con las especias, el wasabi va a gusto del consumidor. Aviso que pica MUCHO. Yo pe pongo justo una pizquita con la punta del cuchillo para que le de un toquecito alegre


Pasos:
Partimos la calabaza por la mitad y quitamos las semillas. La metemos al horno precalentado a 200º durante unos 45 minutos
Mientras tanto partimos la cebolla en rodajas y la ponemos a pochar en aceite a fuego bajo, para que se haga pero no se queme. Cuando esté tierna añadimos la carne picada, las especias y un poco de sal. Removemos bien para que se mezcle. Subimos un poco el fuego y dejamos que la carne quede casi hecha

Sacamos la calabaza del horno y la vaciamos con ayuda de una cuchara. Añadimos a la carne picada que tenemos en la sartén y cocinamos un par de minutos más

Rellenamos las dos mitades de la calabaza
Ya solo queda la salsa. Lo ideal sería hacerla con mayonesa casera. En ese caso podéis ahorraros la leche y hacer una mayonesa ligera. Pero la mayonesa no es lo mio y, para variar, andaba con prisas así que la de bote nos hace el apaño. Como esta sí que es muy densa para la salsa, la rebajamos con un poco de leche, añadimos la salsa de soja y removemos bien. Si nos parece que sigue quedando muy densa, añadimos un poquito más de leche. Por último añadimos el wasabi y removemos bien para que se integre con la salsa
Servimos la salsa en un cuenco a parte y...listo!

Ahora que se acerca el otoño, ya apetece menos las ensaladas y más este tipo de platos. Así que no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. ¡Seguro que vais a querer hacerlas todas!


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