miércoles, 20 de marzo de 2019

Cupcakes selva negra

Como cada día 20 toca desafío, y este mes tocaba desafío dulce. Nada más y nada menos que todo un clásico, postre selva negra. La tarta selva negra es una tarta originaria de Alemania. Está hecha de varias capas de bizcocho de chocolate empapados en kirsch (licor de cerezas), con capas de nata y mermelada de cerezas. Y a pesar de que es todo un clásico de la repostería..la verdad es que no la había hecho nunca. Así que esta podía haber sido una gran oportunidad, y estuve mirando fotos por Pinterest en busca de tartas monas. Pero al final decidí darle un toque original y hacer la versión cupcakes. Además la cobertura es de nata montada con queso. teniendo en cuenta que nunca hago nata montada, me dio un poco de respeto ponerme a hacer experimentos, pero el toque de queso le da un sabor muy rico y la textura quedó perfecta para decorar los cupcakes.
Quedaron buenísimos, hice 14 para el mediodía del sábado, y para el postre del día siguiente sólo quedaba uno (eso entre tres personas, mi padre no los llegó a probar). Aquí os dejo la receta

Ingredientes para 12 cupcakes (aunque con mi tamaño de molde a mi siempre me salen 14)

2 huevos L
175g de azúcar
60ml de leche
190ml de aceite de oliva suave o de girasol (es el que suelo usar)
180g de harina
30g de cacao en polvo (ojo, no es lo mismo que colacao ni el cacao de hacer a la taza)
7g de levadura química
Una pizca de sal

Para el relleno:
Mermelada de cerezas

Para la cobertura:
500 ml de nata para montar
200g de queso de untar
250g de azúcar glas

Para la decoración no me quedó más remedio que usar guindas, ya que aún no es época de cerezas y es todo lo que pude encontrar. También compré una tableta de chocolate para hacer virutas...pero con las prisas se me olvidó. ¡No cometáis el mismo error!

Pasos

En primer lugar vamos con los cupcakes. Batir los huevos y el azúcar a velocidad media hasta que la mezcla empiece a blanquear. Bajar la velocidad e incorporar la leche con la vainilla. Incorporar el aceite y seguir batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
Tamizar la harina y el cacao y juntar con la levadura y la sal. Incorporar poco a poco y a velocidad baja. Seguir batiendo lo justo para que se mezclen bien todos los ingredientes.
Precalentar el horno a 250º. Mientras tanto vamos llenando las capsulas con la masa hasta 2/3. Yo utilizo una cuchara de helado que tiene el tamaño perfecto.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura, introducir los cupcakes y bajar a 210º
Hornear entre 14 y 16 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar en una rejilla

Cuando se hayan enfriado, hay que hacer un agujero a cada cupcake y rellenarlo de mermelada. Yo recomiendo usar un descorazonador de manzanas, que se puede comprar en cualquier tienda multiprecio y permite vaciar el cupcake de manera muy rápida y sencilla.

Una vez que tenemos los cupcakes rellenos ya sólo queda hacer la crema de nata montada y queso. Como ya he dicho, yo no suelo hacer nata montada porque me gustan más otras cremas como el merengue o la crema de queso y mantequillas, así que me daba un poco de miedo que la textura no quedara lo suficientemente firme como para decorar los cupcakes, o que se me fuera la mano batiendo y acabara haciendo mantequilla...pero la crema quedó perfecta. Uno de los trucos a la hora de batir la nata es que debe de estar muy fría. Si podemos enfriar el recipiente donde la vamos a batir, también mejor. Además en conveniente que sea un recipiente amplio para que entre bien el aire. Como ya he comentado alguna vez, yo tengo a mi pequeño esclavo, un Kmix de Kenwoo, mi pequeño gran amor que lleva ya en casa nada más y nada menos que 6 años. Pero vayamos al grano, o mejor dicho a la crema

Poner la nata en un bol y batir a velocidad media. Ir añadiendo el azúcar poco a poco a medida que vaya batiéndose. Cuando la nata tenga un aspecto firme, añadir el queso de untar y seguir batiendo a velocidad un poco más baja. Sacar la crema del bol y meterla en una manga pastelera. Dejarla enfriar en la nevera 1 o 2 horas.
Acá mi ayudante, él es el auténtico mago de la manga pastelera

Y ahora viene la parte divertida, decorar los cupcakes. Para estos yo utilicé la clásica boquilla 2D de Wilton, pero cualquier boquilla de estrella sirve. Uno de los motivos por los que elegí los cupcakes en vez de la tarta es porque hacía siglos que no hacía cupcakes y la verdad es que me vine arriba con la manga pastelera. Para las fotos hice la típica decoración en la que se empieza por el borde del cupcake y se va haciendo una espiral hasta llegar al centro. Pero también hice alguna rosa y unas hortensias.



Por último sólo queda decorar con las guindas. Si es época de cerezas y puedes usarlas, mejor. Y si no eres un desastre con memoria de pez como yo, rayar el chocolate para hacer virutas y esparcirlas por encima de los cupcakes


Como todos los meses sólo me queda despedirme recordándoos que visitéis el resto de recetas del grupo. Dejemos la operación bikini para el mes que viene


miércoles, 20 de febrero de 2019

Nigiris variados

El mes pasado fue un poco complicado y por primera vez desde que estoy en el grupo de Desafío en la cocina, no pude participar. Pero este mes estoy de vuelta dispuesta a darlo todo. Este mes la propuesta era sushi, ya fueran makis, uramakis, nigiris… Hubo una época en la que me dio por hacer bastantes makis y uramakis, más que nada porque en mi casa gustan mucho. Pero hacía ya más de un año que opté por dejarlo porque da bastante trabajo y, al menos en mi caso, unas veces el arroz me  queda muy bueno y en otras solamente pasable. Así que esta ha sido una oportunidad de volver, pero a la vez hacer algo un poco distinto. Y es que en vez he decidido hacer nigiris, algo que no había hecho nunca.
Para los profanos en sushi, los nigiris son unas bolitas de arroz cubiertas con algún tipo de ingrediente. Normalmente pescado o tortillas. Estos nigiris tienen la ventaja de que son "todos los públicos". Ya que hay mucha gente que relaciona sushi con pescado crudo y no quiere ni probarlo. Los nigiris tradicionales sí que se suelen hacer de esta manera. Pero como en mi casa la única que se come el pescado crudo soy yo, he optado por una versión menos hardcore y he hecho nigiris de gambas a la plancha, de salmón ahumado y de tortilla japonesa. Además lo tradicional es untar el nigigiri con un poco de wasabi, que es una pasta de rábano picante. En esta ocasión la que no soporta el wasabi ni nada que pique, soy yo. Así que en los nigiris de gamba y salmón lo he sustituido por queso de untar. Con esta cantidad me salieron alrededor de 20 nigiris


Ingredientes

300gr de arroz para sushi
350ml de agua
2 cucharadas de vinagre de arroz
1/2 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
100gr de salmón ahumado
12 gambones
1 lámina de alga nori
Queso de untar

Para la tortilla (yo hice dos, así que se duplicarían las cantidades)

2 huevos
1 cucharada de salsa de soja
2 cucharadas de mirin
1 cucharadita de azúcar

Pasos

En primer lugar hacemos el arroz. Se debe trabajar a temperatura ambiente, así que hay que prepararlos con suficiente antelación para que se temple.
Colocamos en arroz en un colador y lo lavamos hasta que el agua salga clara. Colocamos el arroz en una cazuela con el agua y lo ponemos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir. En este momento lo bajamos a fuego muy bajo, lo tapamos y dejamos cocer diez minutos. Retiramos la cazuela del fuego y dejamos reposar otros 15 minutos con la tapa puesta
Mientras se hace el arroz vamos preparando el aliño. En un cazo ponemos a calentar a fuego bajo el vinagre, el azúcar y la sal, lo justo para que se disuelvan.


Pasamos el arroz a un recipiente amplio, de manera que quede extendido. Yo he usado una fuente de cristal. Agregamos el aliño de vinagre y mezclamos con una espátula de madera. La manera tradicional de hacer el arroz de sushi dice que es importante enfriarlo con un abanico, pero la verdad es que yo lo dejo enfriar sólo

Para el salmón sólo hay que partirlo en pequeños rectángulos de unos 3 dedos de largo.


Para los gambones, los pelamos t los atravesamos con un palillo de brocheta. Esto es importante para que al hacerlo a la plancha se quede recto en vez de curvarse. Los hacemos a la plancha, quitamos el palillo y hacemos un corte a lo largo del gambón con cuidado de no partirlo en dos mitades. Debe de quedar como en una lámina


Por último la tortilla japonesa. además de que como habréis visto por los ingredientes se trata de una tortilla dulce, se trata de una tortilla enrollada. Se debe hacer en una sartén pequeña y a ser posible, cuadrada. Esto último no es imprescindible, pero entonces nos sobrarán las puntas redondas.
Batimos en un bol los huevos, la salsa de soja, el mirin y el azúcar. Calentamos la sartén untada con un poco de aceite y echamos la mitad de la mezcla de los huevos. Cuando esté bastante cuajada, la enrollamos con una espátula de madera. Añadimos la otra mitad de los huevos, levantamos un poco el rollo de tortilla para que la mezcla quede también por debajo. Cuando la mezcla comience a cuajar, volvemos a enrollar la tortilla sobre el primer rollo. Dejamos enfriar y cortamos en rodajas gruesas. Tener en cuenta que cada una de estas irá encima de cada niguiri.
Cortamos el alga nori en tiras de un dedo de ancho aproximadamente.

Ya estamos listos para la parte complicada, hacer los niguiris sin que queden una bola de arroz totalmente compacta e incomible, ni una cosa que se deshaga en cuanto la levantemos del plato. Hay que decir que este era mi primer intento y ya suponía que no iba a salir bien a la primera... en mi caso se rompían un poco si no se iba con mucho cuidado.
Ponemos un bol con agua para ir mojándonos las manos a medida que hagamos las piezas. Ya veréis que el arroz es muy pegajoso.
Con las manos humedecidas tomar porciones de unos 15gr y las compactamos apretando con los dedos sobre la palma de la mano. Hay que tener cuidado de no pasarse y que nos quede una bola de arroz super compacta, que no hay quien la trague.

Para los nigiris de gamba y de salmón, untamos un poco de queso sobre el pescado, colocamos encima el niguri, apretamos ligeramente con el dedo índice, le damos la vuelta y terminamos de darle forma.
Como una imagen vale más que mil palabras, un video ya ni te cuento. Este es uno des que estuve ojeando antes de ponerme con las manos en la masa (o en este caso en el arroz)


Para los nigiris de  tortilla, simplemente ponemos una rodaja encima de la bola de arroz y la sujetamos con una de las tiras de alga que habíamos cortado. Humedecemos la punta de la tira del alga con el dedo para que los extremos queden pegados.
Ya tenemos nuestros nigiris listos. Ya sólo queda servirlos con salsa de soja como acompañamiento y como dicen los japoneses antes de comer...Itadakimasu

No olvidéis visitar el resto de blogs del desafío. Yo, como buena fan del sushi los voy a mirar todos ya tomar nota



jueves, 20 de diciembre de 2018

Aperitivos navideños de aguacate y gambas

Ya estamos en Diciembre, así que le desafío de este mes tiene toque navideño. Se trata de nada más y nada menos que de aperitivos navideños. Yo he optado por un aperitivo vistoso, muy bueno pero a la vez fácil de preparar. Por si aún hay alguien que tenga el menú a medias, aún puede añadir estas cucharitas de aguacate, huevos, langostinos y huevas. Yo he utilizado unas cucharitas de plástico, que quedan muy vistosas. Pero también se pueden servir en panecillos tostados 

Ingredientes para 12 cucharitas:
1 huevo 
1 aguacate
6 langostinos (si se quiere ir aún más rápido se pueden comprar ya hervidos)
1 chorrito de aceite
Sal
Huevas del pescado que más te guste (yo he usado de capelan por probar, pero me gusta más el mujol)

Hervir el huevo durante 12 minutos. Pelar y cortar en dados pequeños. Pelar el aguacate y cortar en dados de tamaño similar al del huevo. 
Poner un cazo a hervir con agua y sal. Introducir los langostinos. Una vez que el agua vuelva a hervir, dejar al fuego 3 minutos. Ahora lo ideal es pasarlos a una cazuela con agua con hielo para corta las cocción, así es como mejor quedan. La verdad es que como yo siempre ando con prisas, suelo saltarme este paso
pelamos los langostinos y los partimos en trocitos. Mezclamos con el huevo y el aguacate. Añadimos la sal y el aceite

Rellenar cada cucharita aun un poco de esta mezcla. Adornar cada cucharita poniendo unas huevas por encima.
Seguro que vais a triunfar con estos entrantes. Ya veis que son muy vistosos y sencillos de hacer


Y, este mes más que nunca, no olvidéis visitar el resto de  recetas del desafío. Seguro que encontráis un montón de ideas para estas fiestas 

martes, 20 de noviembre de 2018

Crostata de mermelada de frabuesas

Este mes toca desafío dulce, y volvemos a Italia. En esta ocasión el postre propuesto es una crostata. Se trata de una tarta con una base de masa quebrada. Se puede rellenar de crema, frutas, requesón...aunque la tradicional es de mermelada.
Aunque me encantan las tartas con masa quebrada y similares, la verdad es que esta no la había hecho nunca. En esta ocasión yo me he decidido por la receta tradicional, ya que la mermelada me encanta. Le he dado un toque personal a la masa, añadiendo harina de almendra. Como ya sabéis los que me leéis, adoro los frutos secos. Los ingredientes son sencillos pero queda muy buena. De hecho la hice a  media mañana para sacarla de postre en la comida, y para el desayuno del día siguiente no quedaron ni las migas.


Ingredientes para un molde de 28 cm

250g de harina de trigo
50g de harina de almendras
150g de mantequilla
50g de azúcar
1 yema de huevo
1 pizca de sal
Medio bote de mermelada de frambuesas


Pasos

Tamizamos la harina de trigo y la de almendra y las ponemos en un bol grande.
Añadimos la mantequilla cortada en cubos, la yema de huevo, el azúcar y la sal.
Mezclamos bien hasta obtener una pasta homogénea, se puede hacer a mano o con un robot de cocina, pero en este caso batir lo mínimo para que se mezclen los ingredientes. Si es necesario, terminamos de mezclas a mano.

Dividimos la masa en dos partes. Una un poquito más grande que la otra. La grande será para la base y la pequeña para el enrejado
Las cubrimos con papel film y las dejamos enfriar en la nevera un par de horas
Precalentamos el horno a 180º
Ponemos la bola más grande entre dos hojas de papel de horno y la vamos estirado con un rodillo. La masa es un poco difícil de trabajar y se puede romper un poco. No te preocupes si al cubrir el molde no queda perfecta, se pueden cubrir las partes que no queden bien con trocitos de masa, como si fuera plastilina.

Una vez que tenemos cubierto el molde, recortamos la masa que sobresalga de los bordes con un cuchillo bien afilado.

Rellenamos la tarta con la mermelada, yo le puse medio bote y me parece que quedó bien, pero si eres muy goloso le puedes poner más cantidad.

Ahora viene la parte divertida, hacer el enrejado. La manera más sencilla es estirar la bola de masa que nos queda entre dos hojas de papel de horno y cortar tiras con un cuchillo bien afilado. Colocamos primero las tiras en un sentido (por ejemplo en vertical) y luego en otro (nos quedaría en horizontal). Pero yo vi fotos en las que hacían un enrejado e intenté hacer algo parecido...supongo que además de las fotos debería de haber buscado algún tutorial sobre cómo hacerlo, porque alguna de las tiras se me rompió en el proceso.

Si os sobra masa y tenéis algún cortador pequeño (yo usé unos de fondant con forma de flores) podéis añadir alguna decoración
Por último ya sólo queda hornear unos 30 minutos, hasta que veamos que la masa tiene un tono dorado pero son que llegue a quemarse.
La dejamos enfriar, la desmoldamos y la pasamos a un plato ¡Lista para servir!

No os olvidéis de visitar el resto de recetas del desafío. Este mes seguro que nos vamos a encontrar con un montón de tartas muy ricas y bonitas. ¡No os lo podéis perder!

sábado, 20 de octubre de 2018

Frittata de espinacas y queso de cabra

Este mes ando bastante a tope con el trabajo, así que casi no llego a publicar la receta del desafío. No he podido investigar demasiado sobre la frittata (un plato desconocido para mi) Básicamente se trata de una especie de tortilla rellena de varios ingredientes y se le añaden acompañamientos en la parte superior, como si fuera una pizza o una quiche, ya que se acaba de hacer en el horno.

Para hacer la receta es necesario una sartén de horno. La verdad es que yo no tengo una, así que salí del paso usando una cazuela baja, tipo paella. En las fotos no queda tan bonita pero sirve, que es lo que cuenta

Ingredientes para 4 personas:

8 huevos L
100g de espinacas
50g de pimiento rojo
1 cebolla
1 rulo de queso de cabra
Un chorrito de aceite de oliva
Sal

Pasos

En primer lugar cortamos la cebolla en juliana. Calentamos la sartén con un poco de aceite. Añadimos la cebolla con una pizca de sal y dejamos que se dore a fuego muy bajo

Cuando esté tierna añadimos el pimiento rojo picado en cuadraditos muy pequeños. Dejamos el pimiento y la cebolla en la sartén a fuego muy bajo, para que la cebolla caramelice (quedará muy blanda y con un ligero tono marrón, cuidado de que no se queme)

Cuando la cebolla esté en su punto encendemos el horno a 200º para que vaya cogiendo temperatura

Añadimos las espinacas a la sartén y dejamos que se ablanden. Mientras tanto echamos los huevos en un cuenco, añadimos sal y batimos bien

Añadimos los huevos y removemos con una espátula. Dejamos al fuego un par de minutos para que el huevo empiece a cuajar

Cortamos el queso de cabra en rodajas y las colocamos por encima de la mezcla del huevo. Metemos la sartén en el horno y la dejamos unos 8 minutos, hasta que el huevo cuaje

Ya tienes tu frittata lista. ¡Cuidado al sacarla del horno, que quema!



Estoy segura de que este mes vamos a tener una gran variedad de recetas, ya que este desafío deja mucho lugar a la imaginación. ¡No olvidéis visitar el resto de recetas! Seguro que las vais a querer hacer todas



jueves, 20 de septiembre de 2018

Barritas energéticas de arándanos y nueces

Ya se ha acabado el verano y toca la vuelta al cole. Qué mejor manera de reponer energía que unas barritas...energéticas. Se llaman así porque aportan gran cantidad de energía, al ser sus ingredientes principales frutos secos y cereales. Son ideales como tentempié cuando salimos a andar, a hacer deporte o al monte
Esta receta que pongo es muy fácil de hacer ya que no requiere horno, sólo mezclar los ingredientes y dejar enfriar en la nevera




Ingredientes:

80gr de nueces
40gr de arándanos rojos
200gr de frutas secas (dátiles, higos, melocotones) Yo compré un mix en el Lidl. Se puede cambiar por otras frutas, teniendo en cuenta que sean húmedas ya que serán el aglomerante de las barritas
100gr de cereales (avena, trigo y centeno) Otro mix del Lidl, se podría sustituir por otro cereal, o utilizar solamente avena
2 cucharadas de sirope de arce

Pasos

En una batidora o picadora trituramos las nueces y los arándanos.
Si la fruta seca no está muy jugosa la ponemos previamente a remojo unos 15 minutos en agua templada y la escurrimos muy bien antes de picar.
La añadimos a las nueces picadas y seguimos triturando hasta obtener una pasta
En un bol mezclamos la pasta de frutos secos con los cereales y el sirope de arce. Mezclamos bien con ayuda de una espátula.
Debemos obtener una masa consistente y no demasiado pegajosa. Si está muy seca podemos añadir mas fruta o una cucharada más de sirope. Si, por el contrario, la masa está muy pegajosa, añadimos más cereales

Cuando tengamos una masa con la textura adecuada la compactamos bien con las manos y la extendemos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de cocina.
Con las manos le damos forma de rectángulo (o cuadrado) de aproximadamente 1,5 cm de grosor
Cortamos la masa en rectángulos, ya que después la masa estará mas dura y será más complicado
La tapamos con otra hoja de papel de cocina y la metemos en la nevera un par de horas. Ya tenemos nuestras barritas



Estas barritas admiten mucha variantes. No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío para ver lo que han hecho el resto de compañeras


viernes, 20 de julio de 2018

Mousse Neapolitan

Aunque en el desafío estamos de vacaciones, he decidido no descansar. Y es que durante los meses de verano podemos aprovechar a hacer otra versión de alguna de las recetas de anteriores desafíos. Cuando hicimos el desafío de los postres neapolitan en mi casa estábamos cuidando la línea, aunque vi alguna receta con una pinta genial, al final opté por una mousse ligera a base de yogur. Pero me guardé una versión nada ligera. De esas que notas la grasa correr por tus venas con sólo leer la receta...pero por eso sabes que tiene que estar de muerte. Aproveché a hacer esta otra mousse en Navidades, total, de perdidos al río. Después de tanta comilona que más da una tarta más o una tarta menos. Esta mousse no tiene nada de ligera, pero está muy buena y es bastante fácil de hacer ya que no lleva claras apunto de nieve, la base es nata y chocolate...casi nada. Pero una vez que la pruebas desaparecen todos los remordimientos, simplemente deliciosa. La receta es una adaptación (malditas medidas americanas) de esta otra de Sugar Hero
Es necesario utilizar acetato de cocina de unos 10cm de alto, ya que el pastel queda más alto que un molde de bizcocho normal y corriente

Ingredientes para un molde de 18cm

Brownie

95g de harina
55g de cacao puro en polvo
115g de mantequilla
220g de azúcar
2 huevos
2 cucharadas de vainilla
1 pizca de sal

Mousse de chocolate

150g de chocolate (en mi caso, con leche, que el oscuro no me gusta)
120ml de nata para montar
3 hojas de gelatina
1 pizca de sal

Mousse de frambuesa

150g de chocolate blanco
110ml de nata para montar
200g de frambuesas
3 hojas de gelatina
1 pizca de sal

Mousse de vainilla

150g de chocolate blanco
110ml de nata para montar
4 cucharadas de miel
3 hojas de gelatina
1 pizca de sal

Frambuesas para decorar y para el relleno de la mousse de frambuesa (aproximadamente otros 200g)

Pasos

Al igual que en la otra receta de mousse neapolitan, esta receta lleva su tiempo ya que es un pastel de 4 capas y hay que esperar a que cada mousse haya cuajado perfectamente antes de hacer la siguiente.

En primer lugar hacemos el brownie para la base. Precalentamos el horo a 180º. Mezclamos en un cuenco la harina, el cacao y la sal. Partimos en cubos la mantequilla. La derretimos en el microondas y añadimos el azúcar. Esperamos a que temple (aproximadamente a temperatura hambiente). Añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien antes de añadir el siguiente. Por último añadimos la vainilla y removemos. Añadimos los ingredientes secos y mezclamos con una espátula hasta obtener una mezcla homogénea. Horneamos unos 25 minutos. Una vez que tenemos el bizcocho hecho, desmoldamos y lo dejamos enfriar.



A continuación vamos con las mousses. Primero preparamos el molde. No es necesaria la base, colocamos el brownie en un plato de cartón y lo rodemos con el aro del molde. Cortamos acetato de cocina un poco más largo que el perímetro del molde, para que los dos extremos se solapen. Lo colocamos de manera que sobresalga, como se ve en la foto. Ponemos un poco de cello en la unión para que no se abra al ir añadiendo las capas de mousse. Y ahora que ya tenemos nuestro molde preparado, podemos continuar con la faena.

Partimos en chocolate en cachos y añadimos 100 ml de nata y la sal, y lo calentamos al microondas, de 30 en 30 segundos. Removemos cada vez que lo saquemos. hacemos esto tantas veces sea necesario hasta que el chocolate esté completamente derretido y tengamos una mezcla uniforme. Dejamos que temple a temperatura ambiente, removiendo de vez en cuando. Mientras tanto preparamos la gelatina, dejando las hojas en un poco de agua para que se hidraten unos 10 minutos. Las escurrimos y las ponemos al fuego en cazo con un par de cucharadas de agua. Es importante que la gelatina se disuelva completamente, pero sin que llegue a hervir. Dejar templar y añadir a la mezcla de chocolate. Hay que controlar que no dejamos la gelatina demasiado tiempo al aire, ya que empezaría a cuajar y nos quedaría una mousse llena de grumitos de gelatina.
Batimos el resto de la nata con unas varillas eléctricas hasta que quede bien firme. Es importante que la nata esté bien fría mara que monte mejor. Añadimos la mitad de la nata montada al chocolate y mezclamos con una espátula. Una vez que obtengamos una mezcla uniforme, añadimos el resto de la nata y volvemos a mezclar. Extendemos la mousse por encima del brownie, procurando que quede lo más nivelada posible (no os fijéis en el mío…) Metemos la mousse en la nevera una hora y media para asegurarnos de que ha cuajado lo suficiente para poder añadir la siguiente capa.


Continuamos con la mousse de frambuesa. hacemos un puré con las frambuesas pasándolas por la batidora. Añadimos en un cuenco el chocolate blanco picado, el puré de frambuesas, 100 ml de nata y la sal. Repetimos el mismo proceso que para la mousse de chocolate; calentamos al microondas a intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez, hasta que el chocolate se derrita por completo. Dejamos templar y preparamos la gelatina como en la otra mousse. Y...si! Al igual que en la otra mousse, añadimos la gelatina al chocolate cuando este haya templado, montamos el resto de la nata, y mezclamos en dos veces con el chocolate. Por último, antes de extender la mezcla en el molde de la tarta, añadimos la mitad de las frambuesas que habíamos dejado para decorar y removemos. Dejamos enfriar otra hora y media en la nevera

Ya sólo queda la mousse de vainilla. y después de las dos anteriores, ya tendréis pillado el truco. Ponemos en un cuenco el chocolate blanco, 100 ml de nata, la miel y la sal. Calentamos en el microondas de la misma manera que en las mousses anteriores. Preparamos la gelatina y la añadimos al chocolate. Montamos el resto de la nata y la incorporamos al chocolate. por último añadimos la vainilla y removemos. Extendemos la mezcla en el molde y ahora toca dejarla reposar unas 4 horas para que cuaje por completo. Si la podéis hacer la víspera y dejar toda la noche, mejor. De un día para otro coge más sabor.

Desmoldamos con cuidado de que la mousse no se quede pegada al acetato y decoramos con el resto de las frambuesas. Está mas buena si la sacamos una media hora antes de la nevera








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