sábado, 20 de febrero de 2021

Hachis parmentier madame

 Este mes toca receta salada. Y la verdad es que ni con todas las pistas del mundo hubiera adivinado lo que había que hacer este mes...porque desconocía el plato. Se trata de hachis parmentier, una receta francesa que consiste en un gratinado a base de puré de patata y carne picada (la verdad es que yo esto lo había hecho ya llamándolo pastel de carne, lo que aprende una). Esta versión además incluye huevos por encima. La llega no llega a cuajar del todo y la mezcla de huevo, puré y carne está buenísima. Yo lo he hecho en cazuelas individuales, pero también se puede hacer en una fuente grande


Ingredientes

Para 4 personas

500g de carne picada

50g de salsa de tomate

1 cebolla

600g de patatas

50g de mantequilla

50 ml de leche

4 huevos

100g de queso rayado

Pimienta

Nuez moscada

Pasos

En primer lugar sofreímos la carne picada con el tomate, la cebolla picada un poco de sal y pimienta. 

Hervimos las patatas en agua con sal. El tiempo depende mucho del tamaño de la patata, así que lo mejor es pincharlas con un tenedor hasta notar que están tiernas. Trituramos las patatas hasta lograr un puré. Yo lo hice con un tenedor pero supongo que quedará más fino con la batidora o un procesador de alimentos. Incorporamos la mantequilla derretida, la leche una pizca de nuez moscada y una pizca de sal. Mezclamos bien hasta obtener una mezcla homogénea


Extendemos la mitad del puré en las cazuelas, cubrimos con la carne picada y agregamos otra capa de puré.


Ahuecamos el puré del centro de cada  cazuela y añadimos un huevo. Cubrimos con el queso rayado.  

Horneamos 15 minutos a 180º en función gratinar y listo




No olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Seguro que habrá alguna original que nos sorprenderá


 



miércoles, 20 de enero de 2021

Milhojas de chocolate blanco y frambuesas

 Ya es día 20 y toca nueva receta del grupo de Desafío en la cocina. Este mes toca dulce, y un dulce muy bueno y del que se pueden hacer mil variantes...milhojas! Como siempre, he tenido un montón de dudas sobre qué hacer. Al final me pudo el ojo, y me he basado en una receta que encontré por Pinterest. Por desgracia el relleno me quedó muy poco consistente y el aspecto que tiene no es n i parecido a la receta original, pero no por eso deja de estar menos bueno. Vamos con la receta



Ingredientes para 2 milhojas medianos:

200ml de nata para montar

300g de chocolate blanco

150g de frambuesas 

1 hoja rectangular de hojaldre

Azúcar glas


Primero vamos a preparar la ganaché de chocolate. He visto varias maneras de hacerla. En la web de la receta calientan la nata y el chocolate, cada uno por su lado, en el microondas y luego lo mezclan. Yo lo que suelo hacer es partir el chocolate en onzas, hervir la nata, añadir el chocolate y remover hasta que todo se integre. Lo malo de esta manera es que hay que remover mucho y muy rápido . En esta ocasión he probado una forma nueva. Una vez que la nata ha hervido, la he dejado al fuego mínimo, lo justo para que esté templada, y he ido añadiendo el chocolate poco a poco. Es mucho más cómodo, pero como he dicho, la ganaché me ha quedado un poco líquida. No se si será por hacerlo así (aunque parece que no tiene mucho sentido) o porque la proporción de chocolate-nata no era la correcta (aunque es la que suelo usar para otros postres). En resumen...no se porqué me quedó menos consistente de lo normal, pero para  la próximo lo haré de la manera tradicional. Metemos en la nevera para que se enfríe



Ahora vamos con el hojaldre. Precalentamos el horno a 200º (o la temperatura que indique nuestra masa de hojaldre) la partimos en 6 trozos iguales. En mi caso hice más, porque quería hacerlos más pequeños, pero el número no da para hacer tres. Por (mala) suerte, una de las piezas se me partió en dos (en dos capa, no por la mitad) y con eso hice 3 milhojas. Pero creo que es mejor idea hacer dos y partirlos en el tamaño que queramos al servir

Colocamos el hojaldre sobre una bandeja forrada con papel de horno. Cubrimos con otra hoja de papel y ponemos encima una bandeja más pequeña para que el hojaldre no suba demasiado. Yo he seguido la receta y el resultado han sido unas láminas muy planas y compactas. Para la próxima no pondré la bandeja, supongo que el hojaldre será más difícil de manipular sin quedarte con las capas en la mano, pero me gusta que no quede tan compacto. Metemos en el horno 30 minutos. 

Lo sacamos, retiramos la bandeja y la hoja de papel superior y espolvoreamos con azúcar glas. Volvemos a meter el hojaldre al horno, solo con grill, hasta que el azúcar caramelice. El resultado será un hojaldre muy brillante con muy buena pinta. En la receta original dan la vuelta a las piezas y las caramelizan también. En mi caso me pudo la vagancia y como por el revés no se ve...sólo las caramelicé por arriba

Ahora vamos con el montaje. Sacamos la ganaché de la nevera y batimos con un tenedor para que quede más cremosa. Debería de tener una consistencia tipo nocilla, pero a mi me quedó más líquida. Añadimos media docena de frambuesas picadas muy finas. Es importante según el tipo de boquilla que vayáis a utilizar, para que no se atasque. Yo iba a usar una boquilla rizada y a poner la ganaché haciendo bolitas en cada capa, por último bolitas en la capa superior y una frambuesa en cada bola. Pero como me salió un puré de chocolate en vez de una ganaché como Dios manda, me pasé a una boquilla circular y me limité a extender la pseudo-ganaché como mejor pude. No hay fofos del proceso porque bastante sufrimiento fue montarlo todo y sacar una foto antes de que el relleno se extendiera por todo el plato...en fin, seguro que si lo hago un día normal, para no publicar en el blog, me hubiera quedado perfecto. Por último decoramos con unas frambuesas y espolvoreamos con azúcar glas...y a disfrutar. 

Y hablando de disfrutar no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío. Seguro que habrá un montón de ideas muy diferentes pero todas igual de ricas




domingo, 20 de diciembre de 2020

Popietas de ternera rellenas de jamón, queso y frutos secos

La popieta es un tipo de elaboración que consiste en enrollar un filete fino, ya sea de carne, pescado. En mi cado me hubiera gustado hace de pescado...pero con los "grandes" comedores de pescado que tengo por casa, no me ha quedado otra que hacerlas de carne. Para el relleno he elegido unos ingredientes muy "para todos los públicos", lo que hace que sea un plato no muy complicado de preparar, pero que seguro que gustará a todo el mundo



Ingredientes para 2 personas:

8 filetes de redondo de ternera (se puede usar otro tipo de filete, pero a mi estos me dieron de ojo porque el tamaño me pareció bueno, no quería hacerlas muy grandes)

8 lonchas de jamón serrano

1 rulo de queso de cabra

100g de pasas

50g de nueces picadas

1 zanahoria

1 puerro

1 cebolla

1 tomate

1/2 vaso de vino blanco

1/2 l de caldo de carne o verduras

sal y pimienta

Pasos

Por un lado vamos a hacer la pasta para el relleno. Quitamos la parte blanca del queso. Lo ponemos en en un cuenco. Lo partimos en trozos y lo batimos con un tenedor para que quede una especie de pasta. Añadimos las pasas y las nueces picadas en trozos muy pequeños. 



Salpimentamos los filetes, los cubrimos con una loncha de jamón y colocamos una cucharada de pasta. 
Los enrollamos y los sujetamos con un palillo para que no se abran. Los freimos, y reservamos. Ya les podemos quitar el palillo


Ahora vamos con la salsa. Picamos las verduras y las pochamos a fuego bajo con un poco de aceite. Cuando estén lista añadimos las popietas y el vino blanco. Subimos el fuego y dejamos reducir. Añadimos el caldo, bajamos a fuego medio y cocemos todos los ingredientes.


Retiramos las popietas y pasamos la salsa por la batidora. Incorporamos de nuevo las popietas, las dejamos al fuego un par de minutos, y listo para servir


Tengo muchas ganas de ver el resto de recetas del desafío. Sobre todo las de pescado ¡A ver si hago un día aunque mes coma yo todas!






viernes, 20 de noviembre de 2020

Brownie de chocolate blanco y arándanos

Para mi una ley universal es que un brownie tiene que ser de chocolate negro. Así que la primera vez que oí hablar de los brownies de chocolate blanco, también llamados blodies, no pude evitar sentir cierto recelo. Y la verdad es que hasta el día de hoy no había probado uno. Y cuando nos propusieron hacer brownies para este mes, mi primera idea fue hacer uno de oreo. Porque a quien no le gusta cualquier cosa que lleve oreo... Pero al final decidí salir de mi zona de confort y lanzarme a hacer el experimento del blondie. He de decir que, como es lógico, el sabor no se parece en nada al de un brownie, pero tiene un sabor a chocolate blanco buenísimo. Como suele ser habitual en estos bizcochos, si lo haces la víspera al día siguiente el sabor se ha potenciado y está mucho más bueno. Aunque siga siendo fan del  brownie de chocolate tradicional, he de decir que el experimento me ha gustado mucho y tendré que repetir con otras combinaciones distintas a los arándanos



Ingredientes 


3 huevos
60g de azúcar
60g de harina
100g de mantequilla
200g de chocolate blanco
50g de arándanos rojos secos
pepitas de chocolate con leche

Como no conseguí las pepitas utilicé dos filas de chocolate con leche picadas en trozos pequeños

Pasos

En un bol mezclamos los huevos con el azúcar y batimos con una varillas electicas o con un robot de cocina hasta que la mezcla doble el volumen


Por otro lado, ponemos el chocolate blanco picado y la mantequilla en un bol resistente al microondas y lo vamos derritiendo en periodos cortos de tiempo, de 30 segundos. Sacamos, revolvemos y volvemos a calentar. Es muy importante hacerlo así ya que el chocolate se quema con facilidad.


Añadimos el chocolate a la mezcla de los huevos y removemos a velocidad baja para que no baje el volumen. Por último incorporamos la harina y terminamos de remover hasta obtener una masa uniforme
Añadimos los arándanos y las pepitas de chocolate y removemos con una espátula


Echamos la mezcla en un molde que habremos forrado con papel de horno. Introducimos en el horno precalentado a 180º y horneamos durante unos 30 minutos, hasta que la pinchas con un palillo la mezcla no salga pegajosa.


Lo sacamos del horno, dejamos enfriar unos 5 minutos y desmoldamos. Se puede comer templado al momento, pero gana mucho en sabor si se deja de un día para otro



Cuando nos dieron el tema de mes, estuve googleando un poco y es impresionante la cantidad de brownies distintos que se pueden hacer, así que espero que la entrada de este mes sea muy varia da y original. Aquí tenéis en enlace para ver las propuestas del resto de compañeras


 

martes, 20 de octubre de 2020

Papillote de salmón y verduras

Este mes nos toca una receta rica y sana, papillote. Esa era la única condición. Por si alguien no sabe de qué va esto del papillote, consiste en cocinar alimentos envueltos en papel de horno o en aluminio en el horno. Generalmente se realiza con pescados, aunque también se puede hacer con carnes, y verduras

Y yo he decidido seleccionar uno de mis pescados favoritos, el salmón. He elegido estas verduras por ser de temporada y porque me gustan bastante, pero lo podéis adaptar a las verduras que más os gusten. Por ejemplo yo estuve a punto de añadir cebolla. Pero aunque la cebolla me encanta, sufro un montón para cortarla, con sólo media cebolla tengo los ojos hinchados y llorosos. Así que la utilizo menos de lo que me gustaría, pero en este caso os sugiero que la pongáis aunque yo no lo haya hecho



Ingredientes para dos personas:

2 lomos de salmón, de unos 200g cada uno

1 calabacín

2 zanahorias

1 puerro (la parte blanca)

Un chorrito de vino blanco

Sal, pimienta blanca y orégano


Pasos:

Precalentamos el horno a 190º
Mientras tanto quitamos la piel y las espinas al salmón
A continuación nos ponemos con las verduras. Lavamos y partimos el calabacín y lo partimos en rodajas muy finas). Pelamos y lavamos las zanahorias y las partimos en rodajas. Por último lavamos el puerro y lo partimos también en rodajas
A mi me gustan las verduras bien tiernas, así que las meto en el microondas 5 minutos, pero si te gustan al dente puedes saltarte este paso.
Cortamos dos piezas de papel de horno (también se puede usar papel de aluminio) teniendo en cuenta que hay que hacer un paquete con las verduras y un lomo de salmón dentro y que debe quedar muy bien cerrado, así que debe ser un trozo más bien grande.


Dividimos las verduras en dos montones. Dividimos las verduras en dos montones, uno para cada paquete. Primero ponemos una cama con el calabacín, a continuación el puerro y por último las zanahorias. Salpimentamos y añadimos un chorrito de vino blanco. Ponemos encima de las verduras el lomo de salmón. Salpimentamos y añadimos un poco de orégano. 


Ahora hay que cerrar el paquete lo más herméticamente posible. Yo lo cierro y luego doblo las equinas hacia abajo

Ponemos los dos paquetes en una bandeja de horno y horneamos unos 15 minutos
Abrimos el paquete con cuidado, porque sale vapor bastante caliente. ¡Servir y listo!

El desafío de este mes me encanta. Los papilloltes suelen ser bastante sencillos, quedan buenísimos y son muy sanos ya que no hace falta usar grasa. Estoy deseando ver las recetas del resto de compañeros del grupo. Nos vemos el mes que viene
 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Vasitos de manjar blanco con mermelada de frambuesa

Es septiembre y toca la vuelta al cole...y a los desafíos. Y volvemos con una receta dulce ¡Manjar blanco! La verdad es que hasta que nos dijeron el tema del desafío, yo no tenía ni idea de que este postre existía. La receta y la explicación del origen de este postre la he sacado de la web de El comidista, así que no voy a repetir lo que otro ya ha escrito. En principio estuve dando vueltas a hacer algo original basándome en este postre, pero la verdad es que no se me ha ocurrido nada que realmente me pareciera interesante, salvo ponerle la mermelada de frambuesa, que me encanta y me pareció que tenía que quedar muy bueno junto con el toque  de canela y limón. Queda muy bueno y además tiene la ventaja de que es rápido y sencillo de hacer. Para cuando quieres hacer un postre sin complicarte mucho la vida




Ingredientes para unos 6 vasitos:

1l de bebida de almendras ( es lo que popularmente se llama leche de almendra, pero si no es de origen animal, me niego a llamarlo leche)

150 g de azúcar

50g de almidón de maiz (la Maizena de toda la vida)

2 palos de canela

La piel de medio limón (cuidado de coger sólo la parte amarilla, lo blanco da un toque super amargo)

3 cucharadas grandes de mermelada de frambuesa (o más, si seres goloso)



Pasos

Separar en un tazón parte de la bebida de avena para disolver la maizena. Batir muy bien hasta que no queden grumos. La leche tiene que estar a temperatura ambiente NO caliente
Ponemos a hervir el resto de la bebida de almendras junto con el azúcar, los palos de canela y la piel del limón. Cuando llegue a ebullición quitamos la canela y la piel de limón. 
Añadimos la bebida que teníamos disuelta con la maizena y seguimos calentando a fuego medio, sin dejar de batir para que no se hagan grumos, hasta que la mezcla espese.
Servimos la mermelada de frambuesa en el fondo de los vasitos. Si es muy cosistente y no queda bien colocada en el fondo, se puede calentar unos segundos al microondas para que quede un poco más liquida. 
Rellenamos los vasitos con nuestro manjar blanco y lo metemos unas horas en la nevera, hasta que haya enfriado



Como veis en este caso no me he complicado demasiado la vida, pero la verdad es que me ha sorprendido porque está bastante más bueno de lo que pensaba. La crema tiene un toquecito a limón y canela que queda muy bueno con la mermelada de frambuesa. Y seguro que algunas de mis compañeras han tenido más imaginación que yo y han hecho postres más originales, así que no olvidéis visitar el resto de recetas del desafío 




sábado, 20 de junio de 2020

Croquetas de nueces, pera y queso de cabra

Esta debería de haber sido la entrada del desafío del mes de Marzo, pero debido a complicada situación por la que pasamos ese mes, decidimos aplazar la publicación para cuando llegaran mejores momentos. Poco a poco tenemos que volver a esa nueva normalidad, y eso incluye volver a publicar. Ese mes, o este, según se mire, tocaba croquetas. Ese maravilloso invento que gusta a todo el mundo.
A mi me gustan de todos los sabores y colores, pero la verdad es que yo sola no las he hecho nunca, porque hacer bechamele no es lo mio...a mi madre le sale mucho mejor, así que yo suelo hacer de pinche. Esta vez he intentado tener un papel más activo, pero con su supervisión, y la verdad es que han quedado unas croquetas muy buenas. Mi madre nunca pesa los ingredientes, lo va haciendo a ojillo hasta que la bechamele tiene la consistencia que a ella le parece correcta. Intenté pesar todo antes de hacer las croquetas, así que las cantidades no son exactas pero si muy aproximadas.
La idea de los ingredientes la saqué de una pizza, si, de una pizza que probé en Madrid en una visita a mi hermano. Y me gustó tanto que pensé...si queda bien en una pizza porqué no en unas croquetas. La mezcla dulce-salado de la pera y el queso queda muy buena, os animo a probar


Ingredientes

Para las croquetas

60 ml de aceite de oliva
60 g de harina
500 ml de leche
1 pera
50g de nueces
1/2 rulo de queso de cabra
Sal
Nuez moscada

Para el rebozado

Harina
2 huevos batidos
Pan rallado
Aceite de oliva

Pasos

Primero vamos a tener los los ingredientes del  relleno preparados, para añadirlos a la bechamel cuando esté lista. Picamos las nueces en trozos muy pequeños. Como no son muy duras, yo lo hago a mano. Picamos también el queso de cabra, yo le quito la corteza. Por último picamos la pera en trozos muy pequeños y la pasamos por la sartén hasta que esté tierna.

Ahora pasamos a hacer la bechamel. Ponemos el aceite en una sartén y cuando esté caliente añadimos la harina y rehogamos bien. la harina se tiene que cocinar, ya que si no quedará una masa con sabor a harina cruda. A continuación Vamos añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover para que no salgan bolas. Añadimos también la sal y la nuez moscada. Por último añadimos la pera, el queso y las nueces y removemos para que quede todo bien integrado. Cuando la masa tenga una textura sólida la retiramos del fuego y la dejamos enfriar. Yo la paso a un plato para poder manejarla mejor.

Con la masa fría hacemos porciones y le damos forma con la mano. Yo parto la masa a lo largo y luego de vuelvo a partir cada tira en porciones, que serán cada croqueta.

Cuando tenemos las croquetas preparadas, las pasamos por harina, huevo y pan rallado. ya sólo queda freírlas. Echamos abundante aceite de oliva en una sartén y, cuando esté muy caliente, freímos las croquetas hasta que queden doradas. Una vez listas, las sacamos a un plato con papel absorbente para que suelten el exceso de aceite.

Ya sólo queda la mejor parte ¡Disfrutar de ellas!

Lo bueno de las croquetas es que admiten todo tipo de relleno, desde las clásicas de jamón o pollo, hasta cualquier cosa que se nos pueda ocurrir. Estoy segura de que este mes encontraremos un motón de propuestas originales, así que os animo a que visitéis el resto de blogs del desafío




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...