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domingo, 4 de septiembre de 2016

Pastel de remolacha y espinacas

En verano, con el calor, lo que menos apetece es andar enciendo el horno o comer caliente. Por eso yo aprovecho a hacer mucha ensalada y mucho pastel de verduras. Este es uno de ellos. Está muy bueno y es muy ligero, así que entra genial como primer plato en los días de mucho calor. Además resulta super vistoso con los colores de la remolacha y las espinacas
Estos pasteles fríos de hacen con gelatina. Yo voy probando la cantidad un poco a ojo hasta conseguir la consistencia que me guste. Por lo general me gusta dejarlos un poco blanditos. Si os gusta una textura más consistente, añadir una o dos hojas más de gelatina a cada parte del pastel



Ingredientes:

500g de espinacas
2 remolachas hervidas
500 ml de leche evaporada (se puede sustituir por leche)
4 quesitos
20g de gelatina en hojas

Pasar por la batidora la remolacha junto con la mitad de la leche evaporada.
Poner la mitad de las hojas de gelatina en agua, unos 5 minutos, hasta que se ablanden. Calentar en un cazo con unos 10 ml de agua hasta que la gelatina esté completamente disuelta, pero sin que llegue a hervir. Añadir a la mezcla de la remolacha



Volcamos la mezcla en un recipiente rectangular. Para facilitar el desmoldado yo pongo una tira de papel de horno o de aluminio que vaya de lado a lado del molde. No hace falta cubrir los 4 lados, se trata de dejar que el papel sobresalga por los lados más estrechos del molde, para poder tirar de ellos y desmoldar más fácilmente.

Meter en la nevera mínimo 2 horas, hasta que veamos que tiene cierta consistencia y se puede añadir las espinacas sin que se mezclen

Hervir las espinacas. Escurrir muy bien para quitar toda el agua posible. Pasar por la batidora junto con los quesitos y la mitad de la leche evaporada.
Repetir el mismo proceso con la gelatina que nos queda y añadirla a la remolacha. Incorporamos esta mezcla al molde con la espinacas y volvemos a meter en la nevera, esta vez unas 4 horas para que se solidifique por completo.

Ya sólo queda desmoldar con cuidado. Yo suelo pasar un cuchillo por las paredes del molde y me ayudo de las tiras de papel con que habíamos cubierto el molde. Lo pasamos a una fuente y ...¡listo!

domingo, 20 de septiembre de 2015

Brócoli y coliflor con bechamel de calabacín

Ya ha pasado el verano. Y toca la vuelta al cole. Para los niños y para el desafío. Este mes será un poco especial y un poco agridulce. Y es que este desafío es para decir adiós (esperemos que sea un hasta luego)  a una de nuestras bosses, Mabel del blog A nadie le Amarga un Dulce
 
Para despedirle como se merece, hemos tenido que elegir una de las recetas de su blog. Para bien o para mal yo estoy otra vez con esa palabra maldita para los amantes de la buena cocina, la dieta. Si hubiera tenido carta blanca no sé muy bien cuál hubiera elegido porque hay un montón con muy buena pinta. Pero restringir mucho la receta a elegir, y finalmente me he decidido por esta. La receta original era con brócoli. Pero cuando abrí el congelador me encontré con la (desagradable) sorpresa de que no había suficiente. Por suerte también había algo de coliflor, con lo que no tuve que salir corriendo al super.
Al principio tenía mis dudas de qué tal estaría, a pesar de que me encanta el brócoli y el calabacín. Pero he de decir que está buenísima. Le encantó hasta a mi madre, que no es que sea muy fan del brócoli.

Ingredientes (2 personas)

Media cebolla
15ml de aceite de oliva
150g de agua
600g de calabacín
70ml de leche
50g de queso de untar
300g de brócoli
300g de coliflor
Queso rallado
Pimienta
Nuez moscada

Pasos

Poner en una cazuela el aceite y la cebolla a fuego medio hasta que esté dorada. Añadir el calabacín pelado y cortado a trozos,  el agua y un puñadito de sal. Subir el fuego y hervir unos 20 minutos, hasta que el calabacín esté tierno.

Pasar todo al vaso de la batidora. Añadir la leche y el queso. Añadir pimienta y nuez moscada al gusto (cuidado con la nuez moscada que da mucho sabor). Pasar todo con la batidora hasta obtener un puré muy fino

En mi caso utilicé brócoli y coliflor congelados. Los herví según las instrucciones del paquete. Una vez hervido, escurrir bien y colocarlo en una fuente apta para horno.  Cobrimos con la crema de calabacín y añadimos por encima el queso rallado.

Poner el horno con la función gratinar e introducir el brócoli con la crema hasta que el queso esté dorado. En mi horno son unos 10 minutos


Podéis ver el resto de recetas del desafío pinchado aquí.


lunes, 14 de julio de 2014

Ensalada templada de mango y langostinos con puré de remolacha



Me gusta mucho la remolacha en ensaladas. Sobre todo la cocida, el contraste del dulce de la remolacha con el resto de ingredientes…. Pero eso de que no la vendan mas que en paquetes de 3 o 4 es una faena. Porque una cosa es que un día me apetezca echar un poco en la ensalada. Y otra es que por gastar el paquetito antes de que se pongan malas, tengas que estar una semana comiendo remolacha. Y es que el otro día abrí un paquetito que tenía por la nevera y ahora tengo dos remolachas bien gordas para gastar. Así que va a tocar una de varias recetas a base de remolacha. Y para empezar, esta ensalada, que además de estar muy buena, tiene un contraste de colores muy bonito. Con esta presentación seguro que sorprendéis a vuestros invitados.

Ingredientes para una persona (o dos si se sirve como acompañamiento de otro plato)

1/2 mango
1 tomate
6 langostinos
½ cebolla
1 remolacha cocida
20ml de aceite de oliva
1 diente de ajo
Comino, sal, crema de Módena
Semillas de sésamo para decorar

Pasos

Pelar el mango y cortar en 6 gajos
Pochar la cebolla a fuego bajo para que no coja color, debe quedar blanquita
Para el puré, triturar en la batidora la remolacha, el aceite, el comino y un poco de sal
Pelar el tomate y cortar en dados
Pelar los langostinos y saltear en una sartén con un poco de aceite
Para el montaje: colocar los gajos de mango formando los radios de un círculo. Colocar los langostinos entre los gajos de mango. Distribuir por encima, sin llegar a cubrir, la cebolla y los dados de tomate. Colocar en el centro el puré de remolacha. Decorar con el sésamo y un chorrito de vinagre de Módena

viernes, 27 de junio de 2014

Gazpacho de cerezas



Ahora que llega el verano, me gusta mucho tomar cosas fresquitas, ensaladas y gazpacho. Mientras que con las primeras experimento mucho, con el segundo suelo recurrir al tradicional. Hasta que el año pasado se me ocurrió probar el gazpacho de aguacate. Un must to do si te gusta esta fruta. Este año he decidido ir ampliando mi repertorio gazpachero. Y que mejor manera de empezar, aprovechando que es temporada, que con un gazpacho de cerezas. Tenía curiosidad por probar esta receta desde que lo vi en la pasada edición de masterchef. Supuestamente el concursante había copiado la receta de Martin Berasategui (aunque él lo negaba) Así que esta fue la primera receta que fui a mirar. Aunque finalmente acabé haciendo otra, muy parecida pero con otras proporciones y sin pan.

Ingredientes para 4 personas

500g de tomate
250g de cereza
25g de pimiento rojo
50 g de cebolla
20ml de vinagre de manzana
50ml de aceite

Pasos

Limpiar y trocear toda la verdura y picar en la batidora.
Limpiar y deshuesar las cerezas y triturar en la batidora.
Mezclar el puré de verduras con las cerezas, el vinagre y el aceite. Poner sal al gusto. Terminar de triturar.
Si se quiere, colar por un chino. Dejar enfriar y servir bien fresquito. Acompañar con unas bolitas de melón.

jueves, 12 de junio de 2014

Ensalada de canónigos, tomate y queso

Ahora que empieza el buen tiempo me encantan las ensaladas. Tanto como acompañamiento de un plato principal, como plato único si añadimos algún hidrato o legumbres, o para una cena ligera si llevan algo de proteína. Hay gente para la que una ensalada es lechuga y todo lo que encuentra por el armario/nevera. La verdad es que en ese aspecto yo soy un poco especialita y hay cosas que no me gusta mezclar. Así que tengo algunas ensaladas "fondo de armario" que se pueden hacer con cosas que habitualmente tengo en casa, y algunas que requieren lista de la compra, pero no me dedico a echar al tuntún cosas, aceite, vinagre y para adentro. Espero ir compartiendo en el blog a lo largo de la primavera-verano algunas de mis ensaladas favoritas y otras que vaya descubriendo. Empezaré con esta ensalada de canónigos. Este vegetal, además de que me gusta mucho, tiene muchas buenas propiedades (como casi todos los vegetales y hortalizas). En concreto destaca por su alto contenido en hierro. Además tienen muy poquitas calorías, por lo que podemos ponernos una buena cantidad en la ensalada.
Por cierto, los canónigos no es lo mismo que los berros, aunque son de la misma familia. Se puede  utilizar cualquiera de los dos indistintamente. Incluso para el que no le guste mucho esta verdura se podría sustituir por rúcula.

Los canónigos son bastante delicados y si queremos que conserven su aspecto verde y lozano, es mejor añadirlos al final, incluso después del aliño, ya que se deterioran rápidamente.
Retomando el tema de las caloría, hay quien tiene el falso mito de ensalada  =  pocas calorías. como todo, depende de lo que le pongamos y sobre todo del aliño. Casi todos los vegetales tienen poquitas calorías, por poner algunos ejemplos, los de esta ensalada: Canónigos unas 20 Kcal 100g, tomate unas 18 Kcal 100g, remolacha unas 45 Kcal 100g.  Como veis la remolacha es bastante más potente que el tomate o los canónigos. Pero el susto llega con el aliño, aceite de oliva, 880kcal 100g. Una cucharada sopera son unos 15g, es decir unas 130kcal. Así que cuidado con ese chorrito de aceite al aliñar. En mis ensaladas no voy a poner cantidades para el aliño porque esto es muy personal. Ahora mismo yo estoy siguiendo una dieta para bajar de peso por lo que mis ensaladas llevan una cucharada de aceite por persona, son casi como es pasto de las vacas.
Ingredientes para 1 persona
Un manojo de canónigos
6 tomates cherry
Media remolacha cocida
60g de queso fresco tipo burgos
Una cucharada de cebolla frita
Para el aliño: Aceite de oliva, sal, vinagre de Módena
Pasos:
Disponer en un plato los canónigos, los tomates cherry, la remolacha y el queso cortados en dados. Aliñar con aceite, sal y vinagre de Módena usando la misma proporción de vinagre que de aceite. Echar la cebolla frita ¡Buen provecho!
En las fotos se me olvidó poner la cebolla. Pero se la puse luego cuando fui a cenar. Esta cebolla se vende en el ya preparada. Forma parte de mi fondo de armario para ensaladas, ya que les da un toque crujiente buenísimo
La cantidad de queso es orientativa. Ese es el tamaño de una tarrina pequeña, otro de mis fondos de armario para ensalada ya que dura mucho. Pero si lo compráis en la charcutería está mucho más bueno


lunes, 26 de mayo de 2014

Guisado de conejo y setas a la cerveza



Como ya comenté en un post de galletas, mi mayor frustración a la hora de llevar el blog son las fotos. Me gusta cocinar, me gusta coser, me gusta hacer manualidades…pero no me gusta sacar fotos. Ni preparar el escenario. Y me llevo fatal con el photoshop. Pero para que nos vamos a engañar. Unas fotos decentes son necesarias, y cuanto más monas, mejor. Babeo sobre las fotos de blogs como La receta de la Felicidad, o Kanela y Limón, y muchiiisimos mas.
Pero ya tengo asumido que nunca voy ni a acercarme a ese nivel, básicamente porque no me gusta y prefiero dedicar mi tiempo a otras cosas. Las únicas soluciones que se me ocurren son 
a)      Echarme novio fotógrafo 
b)      Engañar a algún pariente para que se interese por la fotografía y me saque las fotos
Pero me da que ambas opciones son complicadas… ¿Y qué tiene que ver esto con el guiso de conejo? Pues hasta ahora no publico demasiado porque no me gustan las fotos que saco. Y me parece que es una pena. Porque a la hora de la verdad, lo importante de la foto no debería ser si es bonita o no, sino si es práctica. Si nos ayuda a entender lo que se explica en el blog, ya sea una receta, una manualidad… Y he dicho, hasta aquí hemos llegado. A partir de ahora publicaré más entradas aunque sea con fotos feas. Como las de este conejo. Porque al margen de que la fotografía no sea lo mio, no es lo mismo una tarta que un conejo. Sacar una foto mona de un conejo guisado me parece que tiene mucho mérito. Pero lo importante es el sabor. Y este guiso queda realmente bueno.
No sé si esta decisión será buena para el blog. Si tendrá más éxito con menos entradas pero más cuidadas, o muchas “a mi manera”. Pero cuando empecé a escribir mi objetivo no era hacer algo super mono y super cuco visualmente, sino algo práctico que pudiera ser útil para el lector. Así que voy a retomar mi objetivo inicial a pesar de que me va a salir sarpullido cada vez que me dedique a mirar las entradas y las vea más bien feas… T_T Y para el que haya logrado leer toda esta chapa, como recompensa, la receta del guisado de conejo

Ingredientes para 4 personas:

Un conejo limpio y troceado
Una cebolla
Dos zanahorias
400g de setas
500ml de cerveza rubia
Sal y pimienta
Aceite de oliva
Yo he utilizado una cazuela baja porque las altas que tengo por casa son un poco pequeñas. Si tenéis una cazuela alta es mejor usarla, ya que al añadir la cerveza cubriremos el conejo por completo y se guisará más fácilmente. En mi caso he tenido que estar removiendo el conejo cada 10 minutos aproximadamente para que todos los trozos se cocinen por igual
En una cazuela ponemos el aceite de oliva. Yo he usado unas 5 cucharadas. Si no tienes controlado el aceite diario, como es mi caso, se puede poner un poco más. 
Dorar los trozos de pollo. Cuando estén listos los sacamos y reservamos.

Añadir la cebolla cortada en juliana. La dejamos pochar a fuego bajo hasta que esté tierna. Añadimos las setas y la zanahoria cortada en rodajas. Salar al gusto y dejar que las setas se hagan a fuego medio. Cuando las setas estén tiernas, añadimos el conejo y la cerveza.
Cocer a fuego alto unos 5 minutos para evaporar el alcohol. Bajar a fuego medio y seguir cocinando hasta que el conejo esté tierno. Esto dependerá del tamaño de los trozos, pero viene a ser entre 30-45 minutos. Si pasado este tiempo la salsa está muy líquida, subir el fuego y dejamos reducir unos 5 minutos o hasta lograr la consistencia adecuada
Este plato tal cual es apto para gente que esté controlando el peso, ya que la carne de conejo no demasiado grasa y la receta no lleva demasiado aceite. Pero si la obsesión por las calorías no es un problema para ti, queda buenísimo con una guarnición de patatas fritas

 En esta ocasión el plato no tiunfó. No porque no estuviera bueno, que si lo estaba, sino porque en mi casa el conejo no gusta demasiado. Yo tenía la esperanza de que cocinandolo de otra manera se lo comieran mejor, pero no. Los tengo muy mal educados...Eso no significa que vaya a dejar de hacer conejo, porque a mi me gusta mucho y como la que lo cocina soy yo...el día que toque conejo que se hagan unos macarrones :D

viernes, 2 de mayo de 2014

Mousse ligera de fresa



Con esto de la dieta hay que ser bastante imaginativo para poder darse de vez en cuando un caprichito y no pasarte. Esta es una receta sencillita, muy ligera y queda muy rica. La verdad es que las claras de huevo pasteurizadas han sido todo un descubrimiento. Para merendar hago esta mousse y para cenar una tortilla con la verdura que pille por la nevera. Y con lo poquito que engordan las claras y la verdura, te pones las botas sin remordimiento de conciencia. De hecho las con las cantidades que voy a poner salen 4 raciones, pero cada vez que la hago, nos merendamos mi madre y yo el bol entero.

Ingredientes para 4 personas:
200g de fresas
100ml de claras
2 cucharadas de edulcorante
Pasos:
Batir las claras hasta que formen picos. Añadir la mitad del edulcorante  y seguir batiendo un par de minutos.
Lavar las fresas y pasar por la batidora junto con la otra mitad del edulcorante hasta obtener un puré
Incorporar las claras al puré de fresas poco a poco. Mezclar con movimientos suaves y envolventes, con cuidado de que no se bajen las claras
¿A que tiene buena pinta?

La cantidad de edulcorante es orientativa, dependiendo del edulcorante que utilices y de lo dulce que te guste la mousse. Yo utilizo aspartamo y me gusta que quede con el toque cítrico de las fresas
También se puede añadir un yogur al puré de fresas para darle un toque más cremoso
Si no lo vas a consumir al momento, sería recomendable añadir dos hojas de gelatina previamente deshidratadas y disueltas en un poco de agua caliente al puré de fresas.
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